Capitulo •9•

8.8K 751 44
                                        


–Buenos días dormilona, ya es hora de levantarse– Reí al escuchar la voz de Sarah.

–Ustedes si que se levantan temprano– Me quejé tallando mis ojos.

–¿Y como dormiste en el cuarto de tu futuro novio?– Pregunto Sarah con sarcasmo.

–Cállate– Reí nerviosa.

–Es tan romántico que te allá ofrecido su habitación– Le avente una almohada en la cara –¡Oye!

–Lo siento pero lo merecías.

–Mejor vayamos a ver que te preparo Jos para que desayunes– Vire mis ojos, Sarah en verdad se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza.

Entramos a la cocina y miré a Jos muy concentrado cocinando, se veía adorable.

–Imagina tenerlo todos los días así en un futuro– Susurro en mi oido.

–¡Sarah ya basta!– Eleve mi voz y Jos volteo.

–¿Todo bien?– Pregunto y asentí de mala gana.

Mientras desayunábamos los cuatro platicábamos muy agusto, Alan me hacia reír mucho, era una persona muy chistosa.

Al terminar decidí que ya era hora de irme a mi casa y Jos se ofreció a acompañarme. Salimos de su casa y caminamos los pequeños pasos de distancia que había entre ambas casas.

–Gracias por acompañarme y por anoche prestarme tu habitación– Dije ya frente a la puerta de mi casa.

–No tienes por que agradecer linda– Me sonrojé.

–Jos..

–¿Si?

–¿Puedo abrazarte?– Pregunte tímidamente, pero en verdad quería un abrazo de el en éste momento.

» Jos:

Me acerque a ella y la abrace delicadamente, ____ era cómo una persona indefensa que necesitaba alguien a su lado para que la proteja y yo encantando sería esa persona.

–Adios Jos– Se despidió al separarse de mi.

–Adios– Sonreí viendo cómo entraba a su casa.

Regresé a mi hogar y me senté alado de mi amigo el cual estaba en el sofá muy cómodamente.

–Y bien Jos ¿cuando pensabas decirme que te gusta _____?– Casi me ahogo con mi propia saliva al escucharlo.

–¿De que hablas?

–He visto como la miras, incluso cuando no te agradaba la mirabas con cierto brillo en tus ojos– Dijo y fruncí el ceño.

–Eso no es verdad– Negué con la cabeza mientras hablaba –_____ es una chica muy linda pero no la veo como algo mas que una amiga, ademas yo jure que nunca nadie volvería a jugar con mis sentimientos.

–Amigo, debes de entender que no todas las mujeres son como Sharon– Tenia que mencionarla, el solo hecho de escuchar ese nombre me amargaba el día.

–Para mi si, todas son iguales, por eso es más fácil usar a las mujeres solo para tener sexo y luego botarlas– Dije serio y me fui a mi habitación.

Escuchaba como Sarah tocaba la puerta de mi habitación pidiendo que saliera a comer, pero solo quería estar todo el día acostado en mi cama sin preocuparme de nada, aunque creó creo que hoy era un gran día para ir al bar y hacer una de las mías.

Exactamente a las siete de la tarde salí de mi casa, Sarah me exigió que por favor llegara a dormir a casa lo cual era algo estupido ya que eso no pasaría. Subí a mi auto y conduje hasta mi lugar favorito.

Al llegar bajé de mi auto y entre al famoso bar, me acerque a la barra y pedí lo de siempre. Hoy había muchas mujeres muy atractivas que llamaban mi atención.

–Que bien bailas– Dije acercándome a la chica que más me había interesado.

–Umh gracias– Se sonrojó.

–Soy Jos– Bese su cuello.

–Y yo Vanessa– Murmuró debido a mi contacto.

–¿Quisieras pasar la mejor noche de tu vida conmigo?

–Encantada.

Con eso era suficiente, ya había caído ante mi.

~•~•~

Desperté y rápidamente me puse mi ropa, esta chica había sido increíble que me encantaría repetirlo, cosa que nunca solía hacer.

–¿Te volvere a ver?– Me preguntó antes de que saliera de la habitación.

–Tenlo por seguro– Le guiñe un ojo y me fui.

Llegue a mi casa muy cansado, antes de entrar heche un vistazo a la casa de _____ pero no había rastro de ella, quizá aún seguía durmiendo. Entré a mi hogar y se repetía lo de siempre, Sarah de brazos cruzados con gestos de molestia.

–¿Sabes? Ya no es necesario que hagas estas escenas, ya me se de memoria lo que dirás– Dije frustrado.

–Me tienes harta Jos, por un momento llegue a pensar que ya no eras un patan Jos , creí que _____ te habia cambiado por completo pero no, tu nunca vas a cambiar, siempre serás ese estupido chico que tiene sexo cinco veces por semana y no sabe valorar a las mujeres– Baje mi mirada, eso si que había dolido.

••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Dos Corazones Rotos/Jos Canela {TERMINADA} Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora