Capítulo 11 "La Aceptación"

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Luego de caminar por unas 3 horas, decidímos volver a donde se encontraba el auto. Michelle se acerca a mi de frente y me dice -Marian ¿Quieres decirme algo?- La miro y no sabía que decir *¿Debo decirle?*

-Michelle, te quiero.

Ella sonríe y asiente. -Igualmente Marian, yo también-

*Igualmente...*
*Igualmente...*

No hay palabras que te haga poner tan mal y triste como esa, está claro que ella no siente lo mismo.

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Llegamos a Córdoba y todo era bonito, las luces, las calles, ínclusive el trato de las personas era muy bueno, pero otra vez no podíamos quedar a disfrutar. Ya debíamos volver a Misiones. Nos sentamos en una banca a observar a las personas, comiendo una hamburguesa cada uno y una gaseosa.

-¿Por qué hay que volver? -Pregunta Michelle-

-Nadie quiere. Pero solo planeamos 7 días de viaje. -Digo yo-

Veía a las personas caminar llenas de preocupaciones, y no lo entiendo, deberían estar alegres y contentos. Se dirigen a su hogar. Algunos con sus famílias. Pero no, están desanimados y desganados. Es una pena, si tan solo las personas supieran apreciar esas pequeñas cosas que tiene la vida, el mundo sería un lugar mejor.

Ya estamos regresando, nos fuímos 3, volvemos 5. A pesar de todo, fué una linda aventura y estuvimos los amigos de siempre. Como debe ser.

-Jan...

-¿Si, Marian?

-Hoy es viernes.

-Y mañana es sabádo. ¿Qué tiene?

-No veo la película de hoy.

-Jannet sonríe y me abraza-

-¡Ay Marian! Te prometo que al volver miraremos películas.

-No me defraudes.

-¿Cuando lo he hecho?

-...

-No contestes.

Ya éran las... muy tarde de la noche. No miré la hora. Y Michelle estaba durmiendo. Cuando de la nada, al parecer soñaba, dice -No Lían, no quiero. Te quiero mucho y lo sabes. Abrazame-

Todos la miramos y después nos miramos entre nosotros. Lían se puso colorado y miraba hacía otro lado. Yo solo pensaba que eso le habrá dicho esa noche en Buenos Aires.

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Hogar. Dulce hogar. Todo está ordenado como lo dejé. Ya eran las nueve de la noche y tenía mucha hambre. Me preparé un sandwich y me puse a revisar los correos que recibí. Nada fuera de lo normal.

-Mmm 20 de septiembre.... 20 de septiembre... Lunes. Tendré que faltar al colegio toda la semana. Sacaré los boletos para el sabado. Así llego domingo por la noche. Y viajaría de regreso el jueves y llego viernes. Mmm perderé muchas horas de clase. Espero que valga la pena tanta pérdida.-

*Suspiro profundo*

Creo que lo de Michelle fué solo una distracción. Además hay veces que debes dar la espalda a alguien que aprecias para ayudar a otros. O simplemente estar bien contigo mismo. Yo decidí dar la espalda al amor. No puedo tener relaciones serias. Me iré lejos y no creo en las relaciones a distancia.

Luego de higienizarme, decidí acostarme y mirar la televisión. No había nada intetesante, asique solo la puse en Discovery Channel. Estaba por comenzar "Sala de emergencias: Historias Inéditas". No tenía ni un poco de sueño, y ya eran las una de la madrugada. Asique decidí enviarle un mensaje a Jan.

-Hola Jannet, ¿Como llegaste?

-Hola Marian, bien. Gracias por preguntar. ¿Qué haces despierto?

-Niro una serie, no tengo sueño. ¿Y tú?

-Yo solo observo las estrellas y la luna. Hoy están bonitas.

-Jan... está nublado.

-Tienes que aprender a ver más allá de las apariencias, Marian.

-Siento que quieres decirme algo, pero no se que es.

-Nada, solo que siempre estás pensado, y deduciendo. Pero nunca lo haces para algo importante.

-mmm...

-La verdad mas amarga, es mejor que una dulce mentira. Eres patético Marian. Estás perdiendo la oportunidad de tu vida. Y ya me iré a dormir. Te deseo buenas noches y descansa. Te quiero Marian.

-Mmm... Buenas noches. Descansa y también te quiero.

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