Hoy es el gran día. 6 de Agosto. Cumpleaños de Michelle. Su regalo ya está envuelto, la ropa que me pondré para la fiesta ya está preparada, solo tengo que esperar para salir. La cita es a las 20:00hs. Como no conozco la casa de Michelle, Jan vendrá a mi casa y nos irémos juntos. Sobre ese pensamiento, tocan a mi puerta y al abrirla, mis ojos se abren sorprendidos al ver a Magalí.
-Hola señor sagitario, ¿Puedo pasar?
-Amm, Claro. Pasa.
Se sienta en una de las sillas en la mesa y yo justo enfrente.
-¿Puedo saber a qué vienes?
-Pero que falta de amabilidad para con tus invitados. ¿No puedo pasar a ver como estas?
-Mmm Bueno, disculpa.
-Tránquilo, oye... ¿Tienes agua?
-Si ¿Por?
-¿Me darías un vaso?
-Claro.
Luego de volver con el vaso. Ella me mira con intenciones de planear algo. Una mirada sospechosa, pero a la vez, invitaba a más. Se pone de pie, y acercandose a mí, tarerea una melodía pegajosa.
-Juguemos a algo -Dice mientras toma de mi mano-
-¿A qué? -Le respondo algo nervioso-
-Mmm... dime un número. Del 0 al 9. Luego yo diré uno. Miraremos la hora y el número mas cercano al último del reloj ganará. Y el perdedor deberá cumplir algo que proponga la otra persona.
*¿Qué tramará como un juego tan infantíl?*
-Está bien, elegiré el 8.
-Yo el 5.
Prende su celular y lo desbloquea. Eran las 16:34 p.m.
-Me parece que gané -Sonrié-
-Supongo, ¿Qué quieres que haga?
-Quiero un beso Marian.
-¿Qué? Estás loca. *¿Como puede pedir una cosa así?*
-Marian, yo me iré en dos días y me gustas mucho. Sé que no podremos estar juntos. Pero por favor, regalame un beso.
*Ni siquiera te conozco, no lo haré*
-Sé que en estos momentos estás pensando que soy una loca y que no me conoces, que podría ser una asesina y que no lo harás. Pero por favor, considera la posibilidad de hacer felíz a una persona sin gastar dinero. Solo un beso, nada más. Te prometo que de aquí no saldrá. Será un secreto de ambos.
-Si te beso, ¿No será peor para tí?
-¿Por qué lo dices?
-Piensa ésto: yo te beso, y tú te pones contenta. Pero querrás que vuelva a pasar. Te irás y estarás triste porque sabrás que no estaré contigo y además posiblemente no volvamos a vernos.
-Marian, es estúpido pensar así. Puede ser que no estés, puede ser que no volvamos a vernos, pero, podré decir "Lo besé" y creeme, que estaré orgullosa. Y pensaré en ese beso y te sentiré al lado mio. Triste estaría si supiera que por no arriesgarme, perdí algo que contarme a mi misma por las noches al mirar a las estrellas.
*Lánzo una sonrisa*
-Tu argumento es bueno.
-¿Y?
-Está bien, Magalí.
Ella se puso colorada y podía notar como sus manos temblaban, tratando de insinuar que no lo hacían. Me acerco a ella lentamente, agarro sus manos y las pongo sobre mis hombros. Ella parece estar a punto de desmayarse. Nos acercamos y pongo una mano en su cintura. Con la otra, arreglo un mechón de cabello que colgaba en sus ojos y lo coloco detrás de su oreja. Acaricio su mejilla mirandola fijo, y me acerco lentamente. Ella cierra sus ojos, y de un segundo a otro, nos estábamos besando. Solo la bese cuidadosamente, me gustaba mucho, sentía como que mi piel se erizaba con cada suspiro. El beso se fue haciendo más y más intenso, ella suspiraba, pero me respondía ese beso con mas intensidad. Pone sus manos detrás de mi cuello y yo acaricio su espalda, haciendo que lánce un suspiro más fuerte. Se apoya sobre el respaldo del sofa y se deja caer a éste, sin dejar de besarnos. Estando sobre ella, nuestro beso ya era apasionado y exitante, nuestras lenguas jugaban entre ellas y nosotros solo respondiamos con mas intensidad. Cuando ella, con fuerza, muerde mi labio y lo estirá con cuidado. Mi piel se erizó por completo y sentía como me encantaba ese momento. Pusé mis manos sobre su estómago y retiro poco a poco la remera que trae puesta, la abrazo y ella hace lo mismo con mi musculosa, pone su mano en mi cinturón y comienza a desprenderlo mientras nuestro beso parecía no tener fin..
-No, espera Marian. -Deja de besarme y prende mi cinturón- solo el beso, no estoy lista para eso ahora. Lo siento, es que...
-Tranquila, te entiendo. -Me pongo la musculosa-
-Besas excelente Marian -Jadea Magalí, tratando de conseguir aliento-
-Tú también, eres muy buena.
-Quisiera un vaso con agua, por favor. -Se coloca la remera-
-Claro, ahora vuelvo.
Luego de tomar el agua, nos abrazamos por unos 5 minutos y ella decide irse ya a la casa de su hermano.
-Como te lo dije, no saldrá de aquí. Me iré con un buen recuerdo Marian. Gracias.
-Espero te haya gustado -Acaricio su mejilla-
-¿Tú que crees?
-Jaja, bueno che.
Antes de irse, nos dimos un pequeño beso, y observé como se alejaba y antes de entrar, se dió vuelta a saludarme.
Cierro la puerta. Miro la hora y era las 17:12.
-Hmm. Qué rapido pasa la hora cuando te diviertes. Lanzo una sonrisa al aire y me dirijo a bañarme para así prepararme para la noche. Jan vendrá en un rato, tengo mucho que contarle.
Luego de una hora, ya estaba preparado.- Jan debe estar por llegar- digo mientras miro la hora. Me apoyo sobre el sofá para escribirle y preguntarle dode está,cuando recuerdo el beso con Magalí *¿Y si no hubiéramos parado?* suspiro y escucho la puerta, era Jan. Estaba preciosa, con un vestido azul escotado, largo hasta las rodillas, unos zapatos negros y aretes también negros.
-Es...estás espléndida. -Digo sin dejar de admirarla-
-Gracias mi vida, tú también estás hermoso con esa camisa y ese jeans. ¿Y él zapato punteagudo? !PAPE!
-Jajaja
-estás muy sonriente querido. Cuenta.
-Vamos, te lo diré en el camino.
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Secretos guardados
RandomMarian y Michelle son dos adolescentes que tienen un secreto en común; un viaje esperado pondrá en juego toda sus vidas...
