Llegamos a Villa La Angostura y al bajar del auto, me percato de que cayó de mi bolsillo la carta de Michelle y al darme vuelta, estaba en el suelo. Lo levanto y veo que los chicos están varios metros alejados asique lo abro.
-Marian, es importante lo que te diré...
Decidí no leerla si lo primero que decía era que es importante. Asique lo cerré y lo guarde en uno de los bolsillos de mi mochila y fuí a paso apresurado a encontrarme con los chicos.
Es algo maravilloso el paisaje, jamás ví algo tan majestuoso. El volcán a lo lejos, los centros de esquí. Una lástima que no podremos quedarmos. Partiremos de noche hacia Carlos Paz, Córdoba
En medio de la caminata, Jan sujeta mi brazo y apoya su cabeza en mi hombro.
-Marian, pude ver que abriste la carta. Espero que ya hayas tomado tu desición.
-Amm, no la leí. Aunque decía ser importante.
-Tal véz, ¿Qué sabe uno de las cosas de la vida?
-¿Estás bien?
-Perfecta.
Más tarde paramos a almorzar y tuvimos una pequeña charla de grupo.
-Nicolás, si nos paran en la ruta, tú tienes edad para manejar fuera la provincia ¿No? -Pregunta Lían-
-No. -Dice serio Nicolás-
Lo miramos fijo entre los cuatro.
-¿Qué me ven? Claro, ahora que estamos a mitad de camino se fijan si tengo edad para manejar o no. Pues para que tranquilizen, si. Ya tengo edad para conducir fuera de la provincia.
-Hablando de edad -Dice Jannet- ¡se vienen los 18 de Michelle! -Sonríe-
-No haré nada. Olvídalo.
-Vamos, será divertido -Dice Lían-
-Lo pensaré. -Cruza los brazos-
-Gracias Michelle. -Lían y sus buenos modales con las chicas-

ESTÁS LEYENDO
Secretos guardados
AléatoireMarian y Michelle son dos adolescentes que tienen un secreto en común; un viaje esperado pondrá en juego toda sus vidas...