La vida de Sydney Pawers ya no es igual y va de peor en peor.
Sydney no es igual que el resto y ella lo sabe.
En su pasado hay cosas que prefiere no contar y tal vez eso la lleven a la autodestrucción.
La campana del recreo me despertó. Corrí a clase de música y el profesor me hecho una horrible mirada al ver que llegue tarde, en cambio mi compañera de grupo me sonrió alegremente. Me senté a su lado y choque un puño con ella. -Nalvis!- el apellido de mi compañera seguido del mío, oh no esperen...- Pawers- Ahora si, indicaron que era nuestro turno de pasar. Camine hacia mi viejo violín y Jane hacia su estropeado piano y nos posicionarnos. Al colocar mis dedos en las frías cuerdas cerré mis ojos y me concentre. Tocamos Photograph de un cantante al que llaman Ed Sherran y la música me consumió. (multimedia: ya que es un chelo pero imaginen un violín y una chica en vez de un hombre)
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Termino y obviamente aplaudieron, abrí mis ojos y otra vez me paso... Esa estupida voz... -Nunca lo lograras... Mierda. -Señorita Pawers! Abajo!- me di cuenta de que estaba aun parada mirando para cada lado así que enrojecida me volví a mi lugar. Genial, ahora soy la boba que habla sola, bueno siempre fui la boba, pero ahora boba y loca. Demonios