En lo más profundo

324 23 23
                                        

Dark Temptation

Capítulo 11

Disclaimer: Resident evil y sus personajes no me perteneen.

Recomendaciones musicales:

Agradecimientos: A todos los fickers que siguen leyendo, comentando y apoyando Dark Temptation. También, por supuesto, a mi maravillosa Beta Light of Moon 12.

....

Mansión

Cuando ya se había aseado, vestido y secado su melena, fue guiada por el riquísimo olor de algo cocinándose. Su humor había mejorado después de la ducha, pero sabiendo el día que le esperaba no quería hacerse muchas ilusiones.

¿Porque Wesker tenía que ser tan bueno... en todo?

Llevaba el pelo acomodado en una coleta baja, reposando en su hombro derecho. Vestía unos jeans de mezclilla y una camisa de color negro. Estaba empezando a usar la misma ropa que él, pero no quedaban más prendas coloridas así que le tocaba apechugar con lo que tenía. No se quejaría por su vestuario siendo presa de ese tirano jodidamente loco.

Obviamente, cuando abrió la puerta de la cocina, vio de espaldas a Wesker. Preparaba algo delicioso a juzgar por el aroma. En la encimera había chocolate y fresas. Ella se quedó en el borde de la puerta apoyada cruzada de brazos. Hasta por debajo de su camisa negra se podían ver sus músculos definidos. Transparentaba un poco... quizás lo había hecho intencionalmente. Cualquier cosa podría esperarse de él.

Le gustaba mostrarse dominante, tener todo bajo control, sentir el poder bajo la palma de su mano. Era de esa manera y nada podría cambiarlo. Cuando estaba de buenas no le disgustaba la actitud del rubio, hasta podía ser agradable. Al principio la convivencia había sido muy complicada, pero se estaba acostumbrando. No le quedaba nada mejor que hacer mientras su hermano o amigos no daban señales de vida.

La estarían buscando, eso seguro, y no se darían por vencidos.

-No conocía esta faceta tuya de acosadora, corazón.

La chica dio un brinco. ¿Sabía que estaba allí desde hacía unos minutos? Por supuesto, con el oído superhumano que tiene. ¿No podría haberle tocado un secuestrador normal? Pero eso no se elige, ni el ser secuestrada. Se hubiera dado una palmada en la cara.

Además, el acosador era él. Ella solo esperaba a que terminase de preparar el almuerzo. No tenía por qué ser una mirona por estar allí de pie. No supo qué contestarle, prefirió no decir nada y así no provocar ninguna segunda respuesta burlona por parte de Wesker. Pero siquiera hacía falta una contestación para que él siguiese el juego.

-Ven, no seas tímida.

Albert invocaba el espíritu flameante Redfield, saldría al acecho si seguía así. La pelirroja no tenía tanta paciencia y sabía que esos comentarios la hacían rabiar. Ella de mala gana dio unos pasos hasta ponerse a su lado, a una distancia prudente. A veces, por cómo le hablaba, parecía que estuviera charlando con una mascota o un perro, no con una persona normal y corriente. El rubio era muy raro, en todos los aspectos. Pero también tenía una faceta misteriosa, que le hacía querer descubrir cosas.

Observó lo que cocinaba, estaba friendo una masa hecha de huevo, harina, leche y azúcar. Debería tratarse de algún pastel o dulce. Era extraño verlo así, horneando pastelitos como una princesa. Se lo imaginó por un momento con delantal y dos trenzas rubias. Ahogó una risa, el hombre la miró de reojo detrás de sus gafas de sol.

Dark TemptationDonde viven las historias. Descúbrelo ahora