Minho estaba bien, a pesar de todo el daño que le habían hecho. Si pudo superar una perdida cuando era pequeño, luego otra cuando era un adolescente, podría soportar una bajeza más y salir del hoyo. Ahora tenía a alguien con quien compartir sus miedos.
Fue cansino y a veces hasta un maldito con Onew, pero el chico de ojos rasgados era imperturbable. Siempre sonreía y pareciera que lo que entendía. Después de casi un mes por fin se hicieron amigos cercanos y Minho le contó la triste historia por la cual pasó. No quería lastima, solo quería que alguien lo escuchara y eso a Onew se le daba muy bien. Cuando Minho terminó su relato sobre sus padres, tíos y Taemin, Onew se quedó mudo, y como si fuera posible, abrió más los ojos .Su sorpresa fue tal que las manos le temblaban, la boca se secó y rápido fue a la cocina a beber un vaso de agua. No daba crédito a lo que estaba oyendo, no quería preguntar y que la respuesta fuera afirmativa pero era muy necesario porque su miedo estaba creciendo.
- Minho , quiero preguntar algo
- Dime
- Este Taemin ¿Cuántos años me dijiste que tiene?
- 24 años
- Me podrías repetir su nombre completo por favor
- Lee Taemin. ¿Pasa algo Onew?
- Tengo algo que decirte
Minho lo miro extrañado y asintió con la cabeza. Onew estaba realmente nervioso y parecía que estaba dolido. Pero Minho no podía atar cabos.
Pov. Onew
Hace mucho tiempo yo tenía un hermano, pero me separaron de él. Los motivos de mi separación fueron totalmente mi culpa. Mi hermanito era muy inocente y yo, yo era un adolescente hormonal, descubriendo mi homosexualidad desde muy pequeño y ocultándolo porque a mis padres no les gustaba. Me mandaron al extranjero, me depositaban dinero en una cuenta de banco con un nombre falso. Ellos no querían realmente saber nada de mí, para ellos estaba muerto .Todavía sigo sin entender porque mandaban dinero si para ellos ya no existía. Los años pasaron y conocí a demasiada gente buena y mala. Pero jamás deje de pensar en mi hermanito. No sabía nada de él. Mandaba cartas todos los días y las mismas que me regresaban al apartado postal. Los primeros años llamaba incansablemente por la mañana y por la noche. Siempre la misma respuesta- Aquí ya no vive esa familia- la voz de mi madre siempre decía lo mismo.
Un día en esas interminables llamadas, la respuesta no fue la misma e hizo que me derrumbara por completo. Mi madre contestó como era costumbre y sus únicas palabras me destrozaron el alma – Esta muerto, no lo busques más – Pensé que estaba mintiéndome, su voz estaba quebrada cuando me lo dijo y aun así no podía creer lo que me había dicho. Marqué de nuevo después de que me había colgado ya tres veces. La voz que me contesto fue más fría, si, era la voz de mi padre –Tu hermano ha muerto en un accidente automovilístico, ya no nos molestes más-
Mi padre era todo para mí cuando era pequeño y jamás me mintió, no le veía el sentido de hacerlo ahora. Creí en el como un estúpido y mi vida se murió junto con mi pequeño hermano. Yo había sido el culpable de que todo se desencadenara, si no lo hubiera besado, si no hubiera bebido tanto aquel día. Todo me daba vueltas y no pude más, mis lágrimas no cesaron durante los cuatro días siguientes, olvide por completo la escuela, y como seguían mandando dinero cada mes sin que yo lo ocupara, decidí usarlo. Me embriague en cada bar, cantina y donde pudiera. Me perdí, mi vida era un asco. Todos los días estaba borracho, sucio y dando penas por todos lados. Los dos pocos amigos que tenía se alejaron de mí, y no por voluntad propia, ellos querían ayudarme y yo, yo solo los insulte y los trate como la peor basura. Después de andar rodando por un par de años. Uno de mis amigos de la infancia logro encontrarme. Me dijo que mis padres habían mentido sobre la muerte de mi hermano, pero no creí en el en ese momento. Sin embargo mi vida empezó a cambiar, deje la bebida y me re-inscribí en la escuela, busque un buen trabajo para distraerme y después de un año más, aquí estoy. Tratando de encontrar a mi pequeño hermano. Pero primero te encontré a ti.
- Oh vaya , sufriste mucho .Sabes algo , tu historia se parece mucho a la de alguien que conozco
- Lo sé, Lee Taemin es mi hermano, mi nombre real es Lee Jinki. Onew fue el nombre falso que mis padres pusieron en mis papeles después de mandarme al extranjero.
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Minho no sabía que decir al respecto. Onew estaba dolido por su hermano y esperanzado en encontrarlo, pero también había escuchado su historia y el pequeño niño que había dejado, ahora era un adulto hijo de puta que lo había lastimado de todas las maneras posibles.
Onew decidió que no intervendría en esa relación que habían tenido ellos, pero necesitaba encontrar a su hermano y el sabia donde podía encontrarlo.
- ¿Sigue viviendo donde siempre?
- No lo sé, nunca me dio su dirección , el siempre venía a verme
- Si me aparezco en mi casa no creo que me vaya muy bien o me dejen verlo
- Lo sé, tu familia está loca
- Lo sé y lamento mucho el daño que te han hecho
- No tienes tú la culpa de nada
- Si la tengo , si yo no me hubiera ido
- No fue algo que pudieras controlar en aquel entonces, tú también eras un niño. Y ya deja de lamentarte. Yo puedo ayudarte , aunque eso signifique ayudar a tu hermanito
- Jamás te pediría eso, no lo hagas. Yo veré como lo localizo o enfrentare a mis padres
Minho solo negó con la cabeza y tomo su celular, marco el numero ya conocido y que al parecer seguía recordando.
- ¿Taemin?
- Si ¿Minho?
- Necesito verte , podrías venir a mi departamento
- En quince minutos llego
- Gracias
Todo estaba listo, escuchar su voz le revolvía el estómago, porque a pesar de todo, estar enamorado era la cosa más estúpida en la vida y amar a una persona como lo era Taemin aún era más estúpido y enfermo. Pero ese sentimiento no se iba. Podría mirarlo con indiferencia y ser la persona más lejana si se lo proponía, pero por dentro, por dentro llevaba el infierno encendido. El dolor era insoportable y a pesar del paso del tiempo, aquel ardor no se iba. Solo una vez se calmó y fue cuando lo dejo en el pasillo de su edificio.