Érase una vez un niño regordete, de ojos café.
El cabello le cubría medio rostro, y apenas se dejaba ver.
Vivía en su propio mundo, hecho con lápiz y papel.
Dibujaba paisajes hermosos, pero en ninguno estaba él.
Decían que tenía linda sonrisa, aunque nunca la mostrara.
A veces se preguntaba qué pasaría si todo acabara.
Una vez más lo veo llorar, escondido en su habitación.
¿Por qué el mundo daña tanto a los que tienen corazón?
No llores, mi niño, te voy a cuidar.
Prometo que solo nunca vas a estar.
Aunque no puedas admitir que estás asustado.
Cierra los ojitos y estaré a tu lado.
Cuando todas tus esperanzas se vuelvan ninguna.
Estaré allí para cantarte una canción de cuna.
El niño fue creciendo, al igual que su imaginación,
Se sentía bastante solo, nunca lo admitió.
Buscaba su propio ángel, en eso se concentró.
Sin darse cuenta del vacío que aumentaba en su interior.
Había una melodía, una que lo hacía sonreír,
Esa que le cantaba mamá cuando no podía dormir.
Se aferraba a la almohada con lágrimas en los ojos.
¿Por qué nadie lo quería? ¿Por qué no encajaba con los otros?
Han pasado años y aún no encuentra la respuesta.,
Quizá debieron decirle que no existe una vida justa, mucho menos perfecta.
No llores, mi niño, te voy a cuidar.
Prometo que solo nunca vas a estar.
Aunque no puedas admitir que estás asustado.
Cierra los ojitos y estaré a tu lado.
Cuando todas tus esperanzas se vuelvan ninguna.
Estaré allí para cantarte una canción de cuna.
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Versos en el Exilio
Poetry''Sentimientos encontrados, soledad e ira, son algunas de las muchas cosas que se verán reflejadas a través de estos versos. Tal vez los problemas no desaparezcan al leerlos, pero de seguro te harán ver que no estás tan solo como crees''. -Freider K...
