Estaba,literalmente,con la boca abierta¿Acaso estaba loca?
No se movió apenas,y el único sonido que oía era el sonido del agua fluir rápidamente hacia abajo.Aún seguía con la mirada fija en aquel chico,que le devolvía la mirada con una sonrisa en el rostro.Llevaba ropa informal,unos vaqueros y una camiseta de manga corta,dejando a la vista unos brazos delgados pero fuertes.Unas botas de montaña impedían que se congelara los pies sobre el suelo.El pelo,despeinado,mostraba unos brillos dorados por los rayos tibios de sol por la mañana.Unas pecas le cubría la piel,ni muy moreno,ni muy pálido.
Katherine no se dio cuenta,de que,lentamente,el chico estaba junto a ella,y le ofrecía su mano.
-¿Puedo ayudarla,señorita?-el tono de su voz era bello,ligeramente varonil y dulce.Katherine,desconfiada,tomó la mano de aquel chico,y un leve escalofrío le recorrió la piel,haciéndola estremecer.Se levantó,manteniendo las distancias.
-Yo-yo...Estaba de acampada,¿usted vive por aquí cerca?
-Efectivamente.Me gustaría saber su nombre,bella dama.
-Mi nombre es Katherine Rawling,y el suyo sería...
-Mark Demmington,vivo a unos metros.Iba dando mi paseo matutino,cuando la he visto.Permítame invitarla a desayunar.
Estaba en duda sobre afirmar o no.Se dijo a sí misma que no pasaba nada por acepta un té.Sonrió por primera vez en casi toda su vida,y empezó a guardar sus cosas,porque Mark ya había pillado la indirecta.
La acompañó manteniendo las distancias,mientas conversaban de algún tema de poca importancia.
Mark le avisó que ya habían llegado,y se dio cuenta de que enfrente suya se hallaba una casa bastante antigua y grande.Pasaría bastante bien por una casa de hacía doscientos años.Le acompañó hasta la puerta,y la golpeó suavemente con los nudillos.Al medio minuto nadie contestaba,y habló
-¡Connor,abre.Soy yo!-Se dirigió a Katherine,que la miraba extrañada.-Mi hermano mayor.Somos seis hermanos,así que probablemente te resulte un poco complicado a toda la familia.Vivimos con mi tío,en total somos casi treinta personas,pero nos apañamos bastante bien.¿Y tú?
-Mis padres están muertos.-Contestó,tajante.
-Vaya.Lo siento mucho.-Miró hacia otro lado,cuando se abrió la puerta y apareció un chico de unos veinte años,con el rostro idéntico a Mark,pero con los ojos verdes.
-Katherine,éste es Connor.Connor,ésta es Katherine,hemos tenido un pequeño susto y la he invitado a desayunar.
Connor,me miró y,se apartó para dejarnos pasar con una sonrisa.
-Encantado,Katherine.-Me dio un beso en la mejilla como saludo y le devolví el gesto.
Mark la condujo por un bonito vestíbulo en silencio,pero notaba su mirada de vez en cuando.
-El desayuno está servido en la mesa.¿Pasa,señorita?-preguntó en tono divertido.
El comedor era una habitación ancha,con una mesa para casi cuarenta personas,y la mesa estaba puesta.Las paredes eran de tono beige,dándole un aire solariego a la habitación.A pesar de ello,no había nadie sentando,y Kat le dirigió una mirada de duda a Mark.
-Aquí nadie desayuna hasta...-Agachó la cabeza fijando la vista en su reloj.-Que pasen cuarenta y cinco minutos.La comida se mantiene caliente,no se qué le echan mis tías al pan,pero jamás se enfrían.
-Creo que sería mejor desayunar en otra parte,la cocina o fuera.Es más,debería irme,porque no quiero molestar.
-¡Espera un momento!Por lo menos podrías decirme si vives en Raldwan-El nombre del pueblo.
-Sí.Buenos días.
Kat salió rápidamente de la casa,y decidió dejar la excursión para otro momento.
Unos días más tarde,volvía al trabajo en la tienda,y se sorprendió gratamente al encontrarse de nuevo con Mark.
-Sabía que vivías aquí.Buenos días,Kat.-El muchacho la observaba al otro lado del mostrador,y le regalaba una de sus maravillosas sonrisas.
-Hola,Mark.¿Qué haces por aquí?
-Vivo a cuatro kilómetros,necesito tener contacto con el resto de las personas.
-¿Y cómo es que nunca pasas por aquí?
-Nos acabamos de mudar.Y aparte,venía a que me acompañaras a dar un paseo por el bosque.
Kat se sorprendió con la invitación.Normalmente,nadie le decía eso.Es más,en muchos años nadie le había hablado de ir a tal sitio.
Ni ninguna clase de coqueteo.
-Muy bien.Pero debes esperar a que termine mi turno.
Mark esperó pacientemente las dos horas hasta que finalizó el turno de Kat,y por fin pudieron dar un paseo con los últimos rayos de sol.
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Cuidado con el lobo
WerewolfCada 1000 años,nace una chica con el especial poder de transformar las manadas de hombre lobo,para bien o para mal.Katherine es una de ellas,pero no lo sabe,y eso puede meterla en un buen lío.
