Chapter 3: Buscándote y Comenzar de Nuevo

3.4K 210 30
                                        

Dos días ya habían pasado desde el rechazo y humillación de la gótica hacia la mitad latina, un día y medio, 36 horas, 2160 minutos, 129600 segundos, es lo que llevaba Jade buscando a Tori.

Bueno, Cook ¿qué información me tienes?-pregunto cuando recibió la llamada de este

No muy buenas-le contesto –he estado averiguando en todas la líneas aéreas, pero ninguna tiene registrado a ninguna Tori Vega, así que es posible que la chica haya tomado un vuelo privado, pero eso me llevara más tiempo y dinero-le informaba

– ¿Cómo es posible que no puedas encontrarla? ya son casi dos días desde que te pedí que la encontraras y no has dado con ella, llámame cuando me tengas algo-colgó molesta – ¡demonios Tori!, ¿dónde estás? No puedes simplemente desaparecer, por favor Tor, mi amor necesito encontrarte, tengo que disculparme-estaba hecha un lio

Dos días en los que no había podido dormir bien, donde lo único que pensaba era en la mitad latina, en lo que estaría haciendo, como extrañaba su voz de esa que le encantaba burlarse, y Tori le contestara "yo no hablo así", su estupidez sí que fue mucha, como pudo hacerle eso, estaba segura que si Tori le disculpaba las cosas ya no serían igual, tal vez solo obtenga su perdón y nada más, pero si eso pasara tendré que aceptarlo porque fue ella la que la lastimo, aunque le doliera lo soportaría, sonreiría para que pase desapercibida su tristeza, pero no se daría por vencida al primer no, lucharía con toda sus fuerzas, con todo, sin importarse si se humillaba, lo haría, Tori le perdonaría y podría estar con ella, pediría disculpas públicamente si fuera necesario.

Te encontrare Tor, te encontrare, te pediré perdón, y te pediré que seas mi novia, mía solo mía-susurraba con una sonrisa –mi novia, Victoria Vega, mi novia, que bonito suena-sonreía por eso –tengo que organizar una plan, espero que el imbécil de Roger te encuentre, y no me importa donde estés, te iré a buscar hasta a la china si es necesario-estaba decidida –no me importa, Tor no me voy a sentar a esperar que tu aparezcas, porque si lo hago estoy segura que cuando vuelvas no serás la misma, y si eso pasa tu no me amaras más, y no lo podré soportar-trataba de sonreír mientras en su per phone veía una foto de la mitad latina y ella vestida como Nancy y Walter.

La pelinegra no puede no haberse dado cuenta desde ese instante que sentía algo más por la latina, y más cuando Tori había dicho que ella era linda, no pudo evitar sonrojarse, y viro la cara que esta no lo viera, sonreía porque esa noche había sido una de las mejores, más cuando cantaron a esos dos idiotas de Northbridge en Nozu, y también estaba el viaje a Yerba cuando esta le defendió de Sheeba, como no quererla si esta chica lo hace fácil, la ama y por una estupidez de creer algo que no era ha hecho que se vaya, y que ahora no sepa dónde está, esto la está matando lentamente.

Mañana la pelinegra regresaría a HA y no podría fingir que todo está perfecto mientras duele que ella no esté ahí, con esa enorme sonrisa, que triste es asumir su sufrimiento, que patético es creer una mentira y que eso la haya hecho alejar a la persona que quiere, como duele que esté tan lejos respirando el mismo aire, como duele tanta distancia a cientos de kilómetros y duele no tenerla aquí a su lado no poder mirar sus hermosos ojos cafés, y duele quererle tanto seguir fingiendo que todo está perfecto mientras le duele, gastando su vida en localizarla y poder enmendar su error, pero eso no hace que duela menos, no verle más.

La gótica que tenía su per phone sus manos, en los casi dos días desde que buscaba Tori no le había marcado a sabiendas que de segura al chica no le contestaría, por lo cual tomo el teléfono de su casa, busco el número de la mirad latina y marco.

Seattle, Washington…

La mitad latina se encontraba en el gimnasio entrenando, con su nuevo entrenador que le había conseguido Sam, y al parecer el que haya estado fuera del cuadrilátero mucho tiempo le estaba pasando factura, porque ni había durado mucho en cuando sentía que ya no podía más, sus pulmones no resistirían más, por lo cual Ron su entrenador le había dicho que descansaran.

SentirHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora