La sesión no iba a ser como lo esperado y eso ya lo tenía claro. Pero sorprendentemente me gustaba aquel cambio. Aún con lo inesperado que era, pensé que iba a servirme para ver ambos maneras de ser y se notaba que Frank sabía lo que hacía. Supe que podía confiar en él y sentí una calma que ni esperaba luego de tanta ansiedad.
Observe como Frank se acercaba hacia mitad de la sala donde se encontraban los otros dos. Los dos en ningún momento levantaron la mirada. Quedaron en misma posición esperando. Tampoco abrieron la boca. Espere cierta queja por parte de Max pero no dijo nada. Obviamente ahora se cosas que en aquel tiempo no sabía. Ahora si puedo entender porque él nunca se quejó.
Muchas personas al no saber de este mundo dicen que da pena que las personas se dejen controlar tanto, sin ver el más allá. Al entregar el poder de ti mismo, levantas de tus hombros la responsabilidad grande que es. El Amo al tener el control siente el poder que tiene y eso le da satisfacción y sabe el respeto que debe tener. Si no han estado en mundo de BDSM, nunca entenderían calma interna que da ese intercambio de poderes a ambos lados. A diferencia de lo que creen no busco y nunca busque pelear con ciertas personas que son ignorantes que me ha tocado conocer en esta vida y que se creen con el derecho de juzgar sobre lo no conocido. Muchas veces he escuchado como llaman "Maricas" a los hombres si saben que son sumisos y muchas feministas falsas juzgan a las mujeres diciendo que se dejan maltratar. No saben es que hay muchos hombres muy masculinos que son sumisos de sus parejas porque así desean. Y lo que no captan es que las mujeres decidiendo que harán con su vida sexual ya tienen el poder. Es difícil ver más allá del sexo común. No somos unos locos golpeando al azar. Pero ya dejemos este tema que es para largo.
Volviendo al tema principal. Al ver a Frank caminar podías sentir la autoridad que tenía con cada paso que daba. Caminaba lento pero seguro, tomando su tiempo como si buscara poner más de nervios a todos en la sala. Al llegar hacia los dos que estaban arrodillados principalmente se acercó a Kitty.
— Mírame. — Ordenó.
Kitty supo que era con ella y miro a su Amo. Aún a distancia sentí la conexión que había entre los dos. Fue electrizante más al notar la adoración que había en ojos de ella, como si agradeciera que la acepte como tal sin juzgar y la conozca tanto. Frank la levantó e hizo que camine hacia la gran cama que había. Me miro llamándome con la mirada a acercarme. Al llegar donde esta Max por instinto me pare.
— Quiero que levantes a Max. Tráelo hacia acá. Debe ver todo sin apartar su mirada. Podría hacerlo yo. Hasta ordenarle venir pero no. No lo merece. — Frank tenía una mirada dura e indiferente.
Max se levantó con mi ayuda. Nos miramos por un segundo y pude notar que iba a cumplir con su castigo sea como sea. No iba a negarse para nada. Quería complacer a su Amo. Lo acerque lentamente a la cama donde ya Frank estaba sentado. Se acomodó de una manera cómoda con sus piernas abiertas y acerco a su sumisa entre ellas. Empezó a acariciarla lentamente. De hecho muy lentamente. Podías notar como su respiración se aceleraba mientras él se mantenía muy serio pero de alguna manera acogedor. Sin decir ni una palabra la acostó cabizbaja sobre sus piernas de una manera de que su pecho estaba contra la cama y su trasero y muslos sobre piernas de Frank.
— Esto no es un castigo Kitty. Es tu recompensa. Por ello solo debes disfrutar y no vas a contar sino solo sentir. Quiero lograr que llegues al menos una vez al orgasmo con esto. Te lo has ganado. — Frank hablo con voz ronca y cálida.
Pude sentir como ella estaba agitada y feliz con ello. Pude sentir por primera vez lo bien que se sentían al complacer. Max a mi lado estaba como piedra viendo todo. Y no negaré que yo igual. Empecé a notar que prestaba mucho más atención a lo que él iba a hacer para aprender todo ello. Calmadamente empezó con las nalgadas. Tenía sus dedos juntos al dar la nalgada y entre una y otra acariciaba lentamente como calmando el dolor. Nunca golpeó dos veces seguido mismo lugar. Y con el avance de cantidad de los leves golpes se notaba que a ella le gustaba aquello. Se agitaba y gemía como si necesitara más y más. Me pregunte si iba a poder llegar a su orgasmo con solo esas nalgadas. Se me hacia una locura. Luego de un rato Frank empezó a acariciarla nada más y bajaba su mano más cerca de su entrepierna. La verdad es que ni necesito mucho más con solo unas leves caricias casi como pluma ella ya estaba llegando a su orgasmo. No chillo como si fuera actriz porno. De hecho estaba bastante callada. Se sentía como si hubiera una conexión entre ella y el, ella solo suspiro y empezó a temblar. La acostó en la cama mientras se levantaba.
— Max ahora empecemos contigo. Te vas a poner de pie contra la cama. Quiero tus manos sobre ella mientras esperas tu castigo. Esta más que claro que tu no mereces tu orgasmo. Esta vez serán veinte y vas a contar conmigo. Si dejas de contar o cuentas mal se empezara de nuevo. Creo que no necesitamos repetir todo ello de nuevo. Prepárate. — luego de decir ello se acercó hacia donde yo había dejado la caja que traje del cuarto y lo dejo sobre la cama.
ESTÁS LEYENDO
Mistress
ChickLitSoy una mujer. Soy una Dominatriz. Soy la dueña de tu cuerpo y de tu placer.
