Capítulo II: Lunar

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Demonios si que se me hacia tarde,  todavía tenia que ir a comprar la bebida para la fiesta.

Me levante de la cama y tome una  ducha, a los pocos minutos que termine, me lave los dientes y me cambie, me puse una playera color negra, un pantalón  del mismo color y unos converse.

Salí como pude de mi casa y tome las llaves de la moto, me monte en ella, era una jodida y bonita moto deportiva  con la que iba siempre a las carrera, era mi mayor tesoro, fue lo primero que me compre cuando junte dinero componiendo autos, así que la cuidaba con mi puta vida.

Fui directo a una tienda, pero una en especifico, en ese lugar siempre estaba una linda rubia de grandes senos, además me daba las cervezas más baratas.

- Hola, Dani, ¿ Vienes por lo mismo?. - su voz era bastante melosa y era algo que odiaba, pero sabía como arrodillarse.

- ¿Cómo has estado, Kitzia?. -  me pare al otro lado de la barra y observe la manera en que se sacudida el cabello, odio eso, las chicas piensan que se ven atractivas, pero no lo son.

- Iré por todo, puedes tomar lo que quieras, la casa invita. - me guiño el ojo y fue a la parte trasera de la tienda por algunas cajas de cerveza.

Después comprar toda la bebida, me dirección era lacasa de Max, pero al llegar algo llamo mi atención en la casa de al lado, había un montón de cajas en todo el jardín de en frente, esa casa había estado desocupada por años.

Pero lo que más me llamo la atención fue esa chica que estaba de espaldas, tenía un lindo trasero en esos short color rosas, se ve que media con 1.60 m.

Tenía unas curvas para morirse, se ve que no era la típica chica delgada, pero tenía buen cuerpo.

Tenía una blusa de tirantes color blanca y su cabello recogido en un moño, dios cuando se agachó juro que le pude ver un lunar debajo de su nalga derecha. Me daban ganas de.... , un sin fin de ideas pasaron por mi mente,  escucho un silbido y mi nombre y eso hace que dirija mi vista a donde me llaman.

Daniel,  joder, llegas tarde como toda tu jodida vida. - a mi vista aparece Max,se encuentra en el marco de la puerta con dos cervezas en las manos.

Su vestimenta es algo ridícula, pero él sabe lo que hace, esos pantaloncillos a la rodilla color beige, junto con una camisa color negra, unos tenis y unos lentes de sol.
 

Es que... ¿Son nuevos vecinos?, debiéramos saludar, ya sabes, darles la bienvenida. - puse cara de imbécil pero la quite enseguida, realmente me había gustado lo que había visto.

- Es más que obvio ¿no?, son cajas de mudanza, y no seas idiota, tenemos que acomodar todo para la fiesta, Sofía dile que no sea tan él. - la pequeña silueta de Sofía sale detrás de él, tenía un vestido color verde menta y nos tacones negros, se veía muy bien.

- Si claro, deberíamos ir, si quieres horneamos un pastel, basta de tonterías Daniel, entra para acabar de poner la música. - puso una cara de no seas tan idiota y muévete, luego la cambio a seductora y me guiño un ojo.

Sabía que ponía esa cara cuando quería algo de acción, mi amigo y me refiero a mi amigo de abajo iban a tener acción esta noche si así lo quería, pero hoy solo me apetecía tomar hasta quedar inconsciente.

Antes de entrar volví a dirigir mi mirada a esa casa para ver a la chica del lunar, pero ya no estaba.

- Vamos,  hay que empezar esta fiesta. -  grito Max feliz, para él todas las fiestas eran geniales.

Los tres entramos a casa de Max, pero entonces al sentarme en el sillón, un sillón de cuero color negro, me acorde de algo, ¿Dónde demonios voy a ir dormir cuando ya no quiera estar por un rato en la fiesta?.
Si lo se tengo mi casa, pero cuando me canso de estar en la fiesta cruzo el árbol que esta al lado de la recámara de Max que da a la otra casa en una habitación, donde lleve un colchón para dormir y descansar para poder recuperarme o más bien tener un poco de espacio de toda esta gente, y así volver a la fiesta.
Joder esto estaba mal, donde iba a tener un poco de paz cuando esto se descontrolaba.

- Oye Max ¿No sabes quienes se están mudando? .- realmente me intrigaba, quería saber quienes eran

- No Dani, pero por lo que que he escuchado, según rumores de las viejas, es un señor que trabaja en la nueva empresa que abrieron, y viene con su hija, que es una chica bastante fea y gorda, es lo que se rumora. - tomo un sorbo de su cerveza y se sentó al lado mío viendo como su casa estaba llena de luces.

- De acuerdo, pero sólo son chismes. - dije, pero por lo que vi, esa chica de espaldas estaba bastante buena, tenía que conocerla.

-¿Porque?, debo se saber algo. - se levantó del sofá y se recargando  en la barra de la cocina.

- Nada simple curiosidad. - hice un ademán como restandole importancia, tenía que saber quien era esa chica.

- O quizá viste algo realmente feo y raro y no hermoso como dijiste. -  se sentó  en mis piernas y me dio varios besos en el cuello.

Realmente no me apetecía estar con ella así que la quite de mis piernas, la deje en el sillón y fui por otra cerveza en el refrigerador.

Quería decirle que se equivoca, lo que había era realmente hermoso.

Joder, muy bonito.








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Los quiere Fany
Besos

DANIELDonde viven las historias. Descúbrelo ahora