Un par de semanas después...
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Se estaba convirtiendo en una costumbre, algo bueno para un par de chicos que apenas se conocían. Alexander Coulter y Zaffeth Frobisher se despertaron casi a la misma hora, era una fortuna que en casa de Alex hubiera dos baños completos, si no, su convivencia sería tan áspera como la de un par de hermanos, siendo Zaffeth obviamente en menor y el menos aventajado. Los chicos se arreglaron para la escuela y fueron a la cocina para desayunar.
A pesar del desenvolvimiento que había tenido el chico con tal grupo de amigos, el ataque que sufrió semanas atrás lo había recluido de nuevo en ese aislamiento que Alex encontraba molesto a momentos. Para él era desesperante la gente callada como las tumbas y con la mirada siempre perdida en el piso; Zaffeth en sí no era un ser que ocupara mucho espacio y tampoco era exigente con nada; se acoplaba. Había aprendido a hacerlo.
Zaff se quedaba en el cuarto de huéspedes; cuando la policía, ayudada por el orientador escolar, decidieron que lo mejor para la familia Frobisher era que el hijo estuviera fuera un tiempo, Alex fue el primero en ofrecer su casa (no era la primera vez que lo hacía). Alexander junto con su grupo numeroso de amigos (incluyendo a Skylar) lo visitaron en el hospital los tres días que permaneció internado: algo que no había visto la enfermera Callin —aunque no tenía por qué—, eran las contusiones en su cabeza, y era por eso que Zaffeth se encontraba muy debilitado al momento de ejercer cualquier acto. Los moretones en su pecho y abdomen rápidamente se desvanecieron, en cuanto a la herida en su rostro, las suturas no dejaron una marca tan descarada como la cicatriz en su omóplato derecho; es más, el doctor había prometido que en un año, con los tratamientos adecuados, sería prácticamente invisible, pero sus ojos morados sí tardaron un poco más de tiempo, ya que el chico no paraba de tallarlos por la comezón que le provocaban las pomadas.
Logan lo visitó solamente una vez en el hospital, con tal de no encontrarse con Skylar: no necesitaba explicarle la situación a Zaffeth, el encontronazo que habían tenido ambos chicos al salir de la enfermería había tardado un par de horas para llegar a oídos de Zaff, pero lo que había escuchado había pasado por tantas bocas que el acontecimiento estaba tan descompuesto como una fruta con moho y moscas sobrevolándole. En cuanto a su familia...
Las sospechas de Sky acerca del padre de Zaffeth no habían sido tan paranoides como Logan aseguraba (lo cual lo hizo sentir como un completo idiota). Zaff aseguraba una y otra vez que había sido atacado en la calle, pero tal como la enfermera Callin, el orientador James Allen no le creyó. El señor Allen puso al tanto al director de la escuela, que hizo lo propio y contactó a la policía. Para el anochecer, Zaffeth se encontraba hospitalizado y sedado, y sus padres estaban dando una declaración que se parecía a la historia de su hijo tan sólo en ciertos detalles. La policía revisó superficialmente la casa de los Frobisher en cuestión de minutos y encontraron, en la habitación de Zaffeth, manchas de sangre secas en su almohada y en el alfombrado, terminando así que el señor Frobisher confesara que tuvo un arranque de ira mientras se encontraba alcoholizado y arremetió contra su hijo. En cuanto a la cortada, ésta había sido ocasionada por la mañana, su padre no había dormido ni un poco y había continuado bebiendo; en cuanto Zaffeth buscó escabullirse fuera de su casa, su padre lo embistió, rompiendo una botella de bourbon en el camino y, una vez que Zaff había conseguido zafarse para huir, el señor Frobisher simplemente tomó la botella rota por el cuello y alcanzó a golpearlo, desmoronando así pequeños trozos de vidrio.
Según el doctor, si las esquirlas hubieran permanecido allí más tiempo, tal vez la fortuna de la cicatriz discreta no existiría.
En cuanto a su madre, fue absuelta, solamente pagando una multa por complicidad. Su declaración fue la única que de verdad tuvo sentido (aunque no por eso significaba que era algo bueno): trataba de detener a su esposo, los vecinos concordaron que se habían escuchado gritos y azotes durante la noche del ataque, y la señora Frobisher no se había ido limpia; en tanto trataba de defender a su hijo, dos de cada cinco golpes eran para ella.
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El Cosmos de Zaffeth Frobisher
Novela JuvenilDos chicos unidos. Un amor intenso cual color del cosmos. Dos pasados que nunca debieron cruzarse... ¿Qué puede salir mal...? PROYECTO EN CONTINUACIÓN. (Todavía no termina, pues) Pueden encontrarme en: Twitter: twitter.com/Calvin_Magno Facebook: fac...
