Capitulo 3.

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Brant POV.

No quiero salir de aquí. No puedo hacerlo. Solo llevo mi bóxer puesto. No puedo salir solo con el bóxer puesto.

¿Por qué ahora me daba vergüenza? No lo sé. Pero me daba. Y no iba a hacerlo.

Pero no había nada con lo que vestirme aquí dentro.

Tomo valor y salgo.

Paris está sentado en la cama, en la misma posición de cuando entré al baño. Su dedo sobre su labio inferior.

Paso hasta la puerta y la abro.

-Hey –me llama, poniéndose de pie.

Lo ignoro.

Abro la puerta y salgo.

-¡Hey! –escucho antes de que la puerta se cierre.

Pero al instante en que un pensamiento cruza por mi mente la abro.

Paris está a escasos centímetros de mi cuerpo. Mirándome.

Paso de él y me dirijo al sofá.

Tomo el arma, reviso la carga, tomo la otra, y salgo.

Sus ojos no se separaron de mí en ningún momento.

Cuando cierro la puerta me recargo en ella, como si estuviera cansado.

-¿Quieres ponerte un poco de ropa? –la voz de Fabián me toma desprevenido, tanto que eh colocado el arma en el aire, apuntándole.

-Acabo de despertar –explico-. ¿No se supone que estarías con Marcus?

-Vine por unos planos. ¿Qué haces aquí, de todos modos?

-Nada –respondo.

-¿Vas con nosotros?

-Iré a vestirme –aviso.

Me dirijo a mi habitación y tomo un pantalón negro, botas y una playera cómoda.

Guardo mi única arma cargada y coloco un cartucho nuevo en la funda.

-Andando –digo cuando bajo las escaleras.

Sigo el coche de Fabián hasta el lugar donde se reúnen.

Un restaurant público, lleno de gente.

A veces algunos pueden pensar que Marcus es un idiota para ocultarse, pero es la mejor fachada. Si te ocultas es porque estás haciendo algo, si no te ocultas, no estás haciendo nada. Así actuamos nosotros. Sin ocultarnos. Sin levantar sospechas.

Para cuando salimos del lugar ya tenemos todos los pasos a seguir, uno por uno.

Dejando a un lado las tareas de construir las armas, conseguir lo que nos falta y prepararlo, el listado queda así:

Conseguir el camión de bomberos.

Meter el camión por los ductos del drenaje, hasta quedar bajo el banco.

Carlos consigue intervenir en las líneas telefónicas del Banco.

Fabián descompone el baño A2, el más cerca de las bóvedas.

Esperamos a que el banco llame a la agencia de plomería.

Fabián y Carlos interceptan a los plomeros. Marcus y yo entramos a la Subsecretaria con identificaciones falsas.

Fabián entra en el banco como plomero, con Carlos en el carrito de herramientas. Marcus y yo ya tendremos los explosivos en el ascensor de la subsecretaría. Y la bomba preparada para ser colocada en el segundo piso del edificio.

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