3|Cine

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―Absolutamente no ―dijo mi hermano, caminando hacia la cocina

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―Absolutamente no ―dijo mi hermano, caminando hacia la cocina.

Como decía, Jake amaba fastidiarme la existencia y claramente aquella vez, no iba a perder la oportunidad de hacerlo. Se aprovechaba de ser el hermano mayor y de que él era el que sabía manejar, mientras yo ni siquiera estaba en proceso de aprender.

―¡Jake! ―grité, siguiéndolo de cerca―. Vamos, solo iremos al cine ―me quejé.

―Habrá demasiados chicos ―argumentó, como si aquella fuera la excusa perfecta para no dejarme ir.

―Sólo cuatro ―repliqué, cruzándome de brazos y resistiendo la necesidad de rodar los ojos ante sus tonterías. Más valía que dejara de lado su broma, a menos que quisiera que llamara a mamá.

―No ―volvió a decir y salió de la cocina para subir rápidamente las escaleras a su habitación.

Arg. A veces odiaba su enorme necesidad por hacerme la vida imposible. Iba a arruinarle su tonta bromita. Rápidamente corrí a coger mi celular y comencé a marcar el número de mi madre.

―¡Mia! ―su voz me contestó en la otra línea y sonreí ampliamente.

Mis papás no pasaban mucho tiempo en la casa. Tenían una empresa juntos y tenían que viajar por periodos largos a provincias para verificar que todo estuviera en orden. A veces se iban por unos días, otras se iban por semanas enteras. Este era uno de esos casos, apenas se habían ido tres días atrás y aún no regresarían hasta terminar la semana siguiente.

―Hola mamá ―la saludé, sentándome en el sofá.

―¿Qué sucede? ―me preguntó―. ¿Está todo bien?

―Si –le contesté, jugando con mis medias rosadas, tonta manía mía de ponerme medias fosforescentes y luego perder la concentración con ellas. Dejé mis pies caer y me concentré en mi madre―. ¿Puedo ir al cine hoy? ―le pregunté.

Ella se rio en la otra línea.

―Es día de escuela ―contestó―. ¿Has hecho tareas? ―preguntó.

Adorablemente, Mia [PUBLICADA EN AMAZON]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora