– John, en serio no es gracioso – digo seriamente
– No hermano, hablo muy en serio. Alex está afuera en la puerta y te está buscando
– ¿Cómo lo sabes? ¡Estás borracho!
– Lo sé, lo sé pero yo fui quien le abrió la puerta.
– ¡¿Qué?!
Definitivamente no entiende que está mal todo. No me queda más que escuchar la explicación de John al respecto. Me parece imposible que Alex este aquí.
– Sí, mira, yo estaba caminando por ahí tranquilamente e iba a salir a tomar aire. Me fui por la puerta trasera. La que da a la piscina. Pensaba en darme otro chapuzón pero no quise, entonces, ahí en el patio, afuera, hay otra puerta que da a la calle, ya afuera del condominio. Cuando abrí la puerta asomé solo la cabeza en plan espía para ver si no está algún vecino de fuera molesto por el ruido, pero no, estaba ella. Me quede impactado - John no debió tomar tanto – Osea ¿qué rayos hace ésta aquí? Y pues al verme tan sorprendido, me saludó muy amablemente. Mi respuesta fue una cara de asco. Ella obviamente notó mi desagrado hacia ella y me dijo que si podía llamarte y que lo haga ya porque ella sabe bien que él está aquí. Osea tú.
Esto no podría ser peor. Sé que debería ignorarla ¿qué tal si pierde la cordura y entra a la fiesta? Sé que si salgo, Hayley se molestará conmigo de nuevo. No debería salir pero no sé qué pasa, siento que debo salir y hablar con Alex. No sé de qué, solo lo siento. Yo ya no la quiero, y mucho menos la amo. Pero en serio, tengo curiosidad. Quiero saber por qué me está buscando. Al límite de venir a la casa de mi novia. John y yo nos quedamos ahí sentados un buen rato en silencio. Esperando para ver si Alex ya se ha ido o se cansó de esperar. Seguimos ahí como por media hora y pensamos que ya podría haberse marchado.
Lo pensamos dos veces más y ambos salimos al patio y nos quedamos parados frente a la puerta que da hacia la calle. Pensando. Pensando si deberíamos abrirla. Quedamos en que me quede a un lado de la puerta donde yo no pueda ser visible. John abrirá apenas la puerta. Solo unos dos centímetros, lo suficiente para ver si ella sigue ahí. Entonces lo hace. Muy lentamente. La abre.
– ¡Por mi madre, mierda, sigue ahí! ¡Y me vio! – susurra John desesperado mientras cierra de nuevo la puerta
– ¡¿Qué hacemos?! – digo con el mismo sentimiento y la misma entonación que John
– No sé, mierda, puta, que mal, valimos una gran caca, joder, Adam te amo, eres mi puto mejor amigo, dile a Liz que la amo, mierda – por Dios parece que fuera a llorar
Agarro ambos hombros de John y lo sacudo una vez.
– John deja de decir groserías al azar y sin sentido, sí vamos a vivir, relájate por favor – digo rápidamente y aún más desesperado que él.
– Oigan, puedo escucharlos - dice recelosa una voz femenina a través de la puerta ¿cómo puede oírnos con la música encima?
Ambos regresamos a ver la puerta, asustados, pálidos, desesperados.
– ¿Qué hacemos por el amor de Cristo-o-o-o? – dice John entrecortado, y esta vez llorando realmente como si el mundo estuviera colapsando.
Lo miro preocupado, parece que le afecta más él que a mí. Dios, ojalá se me ocurriera algo.
– Hazte a un lado – digo
– Ada-a-a-a-am – lloriquea.
Cierro la puerta apenas salgo.
– Adam - dice Alex sorprendida.
Todo lo que he vivido desde que nací pasa por mi mente de una forma muy rápida. El falshback que nunca tuve. Sigue igual que siempre. Con su cabello por la cintura, marrón, sus ojos color miel y su piel bronceada. Sus labios pintados de un rojo intenso, maquillada tan a la perfección. Toda esbelta, cualquiera se rendiría a sus pies. Lleva un vestido negro hasta la mitad del muslo. Parece que fue ayer cuando la conocí en aquella fiesta. La veo gesticular con los brazos, su boca, veo que me está hablando, lo sé pero, no entiendo nada. No sé qué quiere.
– ¿Entiendes? – dice.
– ¿Qué? – digo confundido.
– Adam, sé que tienes novia, y sé que ya hiciste de nuevo tu vida y tal vez te da igual que esté aquí frente a ti pidiéndote perdón, pero yo en serio te amo
– ¿Qué? – dice otra voz femenina
Es Hayley, mierda. Nos mira a ambos, por lo menos a Alex la mira de pies a cabeza, y a mí... Decepcionada. Da un portazo y vuelve adentro. Llevo ambas manos a mi cara y doy una vuelta.
– Lárgate
– Adam...
– ¡Que te largues! ¿Que no entiendes? ¿Te das cuenta de lo que acabas de hacer?
– Adam, solo quería...
– ¡No! – grito furioso – ¡Aléjate! ¡Vete! ¡Tú ya no me interesas! ¡¿Okay?! ¡Ya tengo novia! ¡Ahora es a ella a quien le doy todo el cariño y afecto que tú nunca supiste apreciar de mí! ¡Nunca! ¡Ya es tarde! ¡Lárgate! ¡Déjame en paz! ¡No quiero volverte a ver nunca más! ¡No te me aparezcas, no me llames, no me mandes mensajes, no me contactes, no me intentes ver, no contactes a ninguno de mis amigos para localizarme, no me jodas! ¡Ahora vete!
– Bien - dice triste y entre lágrimas.
No me importa que lo esté. Lo único que me importa es Hayley y cómo se siente ella, tengo que arreglarlo. Entro y veo a John sentado en el piso abrazado sus piernas llorando.
– John – digo preocupado – ¿Qué pasa?
– Adam, no me permitas volver a tomar más de la cuenta por favor
– Tranquilo, prometo que lo haré – digo, le doy una palmada en el hombro y me voy corriendo para buscar a Hayley.
La busco por toda la casa, el patio, entre la gente, entre todo, no está. Choco con Liz.
– Vi absolutamente todo – dice ya casi sobria.
– Ayúdame
– Está fumando afuera, en la entrada principal
Corro hasta la puerta y salimos. Esta ahí fumando. Seria, pero disfruta su cigarrillo. Está apoyando su codo izquierdo en su brazo derecho el cual, está apoyado en su estómago. Su pie izquierdo está apoyado en la pared. Tiene el rostro más indiferente que haya visto jamás.
– ¿Qué quieres? – dice seria.
– Hayley, no fue lo que pareció, te lo juro
– ¿Por qué debería creerte?
– Porque soy incapaz de hacerte daño intencionalmente. Te juro que yo no iba a ir pero John empezó a llorar y...
– ¿Y qué? – me interrumpe mientras me mata la con la mirada y tira su cigarrillo al piso para después pisarlo
– Abrí la puerta. Ella empezó a hablar, no le presté atención, ni si quiera le dije nada, sólo al final, cuando te fuiste
Hay me ve mal. Ahora mira a Liz confundida, quien acaba de salir a la escena sin saber en qué tiene que ver ella con esto.
– Hayley, debes creerle... Yo estaba arriba en el balcón desde donde John se lanzó, lo vi y escuché todo, Adam le dejó claro a Alex que se alejara de él, lo prometo, sabes que yo nunca te he mentido y nunca lo voy a hacer.
Creo que Hayley se ve convencida.
– Está bien – dice – Los creo, pero si la vuelvo a ver, o si vuelvo a saber de ella... Adam, nunca te lo perdonaré
Me acerco a ella y la abrazo. Luego la beso, no me importa su olor a cigarrillo
– Tranquila, no lo hará.
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Beat ¿Lo escuchas? ©
أدب المراهقينTodo comienza cuando Adam se gradúa y acude a una fiesta con su mejor amigo John. Ahí conocerá a Hayley, una chica muy peculiar de la cual se enamora. Ambos tendrán su bonita historia de amor y emprenderán un viaje junto a sus amigos antes de tener...
