Capítulo 4

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Narra Simón:

Ámbar me tomo de las manos y empezamos a patinar, ella iba de espaldas y yo de frente, yo estaba inmóvil. Ámbar queriendo patinar conmigo por gusto a patinar es raro.

—Dale Simón—en ese momento ella se soltó de mi haciendo un giro y moviendo los los pies en forma de trompo, la seguí, en ese momento los dos empezamos a bailar, la tome por detrás ambos íbamos patinando, Ámbar salto colocando las rodillas sobre mi abdomen. En ese momento nos quedamos mirando, ella se bajo se colocó detrás mío me agache y de un salto en ese momento la sujete de las caderas me agarro la mano, quedo en el aire, todos nos quedaron mirando estupefactos. La tome de la cintura abrazándola a mi y ella junto sus pies los levanto y comencé a girar.
Para que mentir estábamos muy conectados la realidad es que estábamos divirtiendonos mucho, ella se dio vuelta y se dejó caer para atrás levantando un pie y yo la sujetaba mientras patinaba para atrás. Luego de eso hicimos una vuelta mas y finalizamos, la estaba sosteniendo de la cintura la gente se nos quedo mirando y nos aplaudían.

—Gracias, gracias a todos. Esto es solo una demostración de lo que puedo hacer. Simón...estuviste muy bien.

—Gracias Ámbar

—Tenias un gran patinador oculto

—Si bueno con esto de las competencias uno mejora mucho.

—Si es verdad

—Te gusto él lugar?

—Si claro, para un poco de freestyle de la reina de la pista, no viene mal—Suena él celular— Atende Simón seguro es Luna, yo voy a tomar agua y me voy para mi casa. Chau.

—Chau Ambar—en ese momento la vi yéndose y atendí —Hola Luna...Si estaba en la mansión, vine a patinar con Ámbar... Si es neta con Ámbar es rarísimo...ya voy para aya—le conté a Luna que vine a patinar con Ámbar y no me lo podía creer, ahora nos íbamos a ir a caminar al lago donde siempre íbamos de chicos.

•••

Narra Luna:

Llegue a la mansión luego de esa llamada con Matteo, pensé que Simón iba a estar por aquí pero mi mama me dijo que no que había salido, lo llame y tuve la sorpresa de que había salido a patinar con Ámbar, me sorprendió mucho la neta que jamas pensé que saldrían ambos por gusto a salir.
Aunque ciertamente no me molesta, creo que Simón puede hacer de Ambar una mejor persona.
Estaba sentada en las escaleras de la mansión, tocándome la medallita, se que últimamente no soy la misma y se nota es solo que me hace falta Matteo. Y se que debo superarlo pero me cuesta muchísimo, y esta distancia me genera mucho dolor, esperó de todas formas que el siempre sea feliz porque no hay nada que me llene mas que su sonrisa, aunque hoy al hablar con el note que también estaba mal. Comencé a cantar Que mas da, entre que esperaba a Simón, en ese momento apareció la señora Sharon.

—Que haces acá?

—Lo siento mucho es sólo que...

—Sabes perfectamente que no podes estar acá

—Lo siento, con permiso— diciendo eso me retire a mi cuarto. Mis papas tenían razón la señora Benson esta rara, y me miraba con tanto despreció, era intimidante su mirada.

•••

Narra Sharon:

No puedo creer que Sol sea Luna, nunca me hubiese imaginado esa probabilidad. Estaba ahí sentada tan frágil, esa chica nunca podría ser una Benson y yo misma me voy a encargar de que nunca se entere de quien es.

—Rey...Rey—la presencia de mi asistente se hizo presente en la sala.

—Si miss Benson.

—Quiero que te encargues personalmente de borrar las evidencias de mi sobrina, Luna no puede enterarse quien es, ni ella ni sus padres.

Siempre vuelve a salir el sol.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora