Capítulo 7 - "Estoy bien".

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Me volví a sentar en la silla para poder hablar tranquila con Denise y cuando me fijé en su cara, en ella logré distinguir compasión, tristeza, impotencia y enojo.

-Oye, tranquila, en serio no me afectó su comentario.- Mentí descaradamente mientras ponía una sonrisa forzada.

-Admito que te tengo que dar la razón. Es un completo estúpido y en su cerebro lo único que hay es un cartel diciendo: "CERRADO POR DUELO".

Empezamos a carcajear. Esa es una de la razones por lo que es mi mejor amiga. Me comprende mejor que nadie y siempre trata de sacarme una sonrisa cuando estoy enojada o triste.

Para los que no entienden mi reacción, les explicaré: En realidad, los Díaz no son mi familia biológica. A mi padre no lo conozco y mi madre me logró tener, pero al cabo de 5 años murió y fue encontrada en una habitación de un MOTEL; murió de una sobre dosis de alcohol mezclado con varias drogas, fui llevada a un orfanato y de ahí, después de 3 años más, me adoptó mi mamá Sofía Díaz con su esposo Jason Díaz. Para los que no les quedó claro mi mamá era: prostituta o "puta", drogadicta y alcohólica.

La cuestión del asunto es que me molesta mucho que me digan que no soy responsable en cuanto a chicos y bebidas, ya que no consumo drogas. Odio a todo aquel que conoce mi historia y solo la utiliza para dañarme. Es fue una de las razones por las que me hago daño a mí misma y sufrí depresión durante un largo rato.

-Oye Denise, me tengo que ir. Mañana hay clases y tengo que ver que ponerme para causar una "buena" impresión a mi clase. Aparte de que estoy cansada y necesito dormir.

Ella bufó- Bueno pero prométeme que no te lastimaras de nuevo, sino te juro que me importa un comino tu familia y la mía, te traigo de vuelta. Será una especie de secuestro. Además, si te pones triste recuerdas tres cosas.

-¿Cuáles?

-Primero: él es el idiota, segundo: siempre me tendrás a mí para lo que sea y tercero: eres una de las personas más buenas, amables y dulces que conozco y nadie te debe hacer sentir inferior.

-Gracias, trataré de recordarlo.- Cerré la conversación y pude sentir un golpe en la puerta. Era alguien llamando.

-¿QUIÉN?- Grité, deseando que fuera cualquier persona menos Nathan.

-Soy yo, la tía Ruth.

No tenía ganas de hablar con nadie, así que le dije que estaba cansada y no quería hablar por hoy.

Me acosté a dormir y pasé todo el día acostada; al día siguiente era día de escuela, así que me preparé y cuando estaba terminando tocaron mi puerta:

-Sami, soy yo. El tío Lucas.- Suspiré aliviada, pensé que sería Nathan.

-Pasa.

La puerta se abrió de a poco dejando ver a mi tío con alguien más. Era él.

Barreras para Amar.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora