Carta 23

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Preparaste una taza de té, específicamente de manzanilla, me quemaba las manos al tocarla pero eso hizo sentirme mejor.
<<Tu también estas mojado, vistete, podrías enfermarte>> Te lo repetí como unas quince veces pero no me hacías caso, querías que yo estuviera bien para tu también estarlo.
Jalaste una silla vieja del comedor y te sentaste justo enfrente de mi.
<<¿Que hacías en el río?>>Preguntaste
<<Solo tomaba aire>>Te di una sonrisa falsa.
<<¡Tonta, hubiera perdido una amiga, una confidente!,...
Hubiera perdido a una chica que amo>>Bajaste el tono.
Me quedé muda, estaba bloqueada por tu respuesta, mi corazón pareció correr como si fuera perseguido.
<<Bueno creo que iré a dormir>>Me pare de la silla en que estaba sentada, te vi con desprecio y fui a mi cama.

¿Recuerdas Cuando Solías Amarme?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora