24. Crashes

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-Narra Riker-

No escucho la voz de nadie, sólo retumban en mis oídos mis gritos pidiendo auxilio, la gente mira con miedo el cuerpo al lado mío. Con miedo a que pueda suceder si lo mueve solo observo.

La sangre sigue brotando, intento inspeccionar de dónde puede salir, veo una heridas profundas. Intento sacarme mi saco para poder colocarlo debajo de su cabeza, pero alguien me detiene.

-Riker no es lo mejor –al parpadear varias veces, regreso a la realidad, mi padre es quien habla, sus ojos rojos, esta pálido.

-¿Por qué? –pregunto una y otra vez, soy un disco rayado sin arreglo, lágrimas brotan de mis ojos.

-No lo sé, tan solo –su voz se apaga al decir las últimas palabras, él me abraza, me apoyo en su hombro intentado buscar algo de consuelo, el problema es que uno estaba peor que otro, lo cual no ayudaba para nada.

El sonido de las sirenas se hacía más cercano, miré para la dirección que se dirigía el ruido, las luces me ciegan un poco, la gente se va alejando para dar espacio a la ambulancia, dos enfermeros corren con una camilla, hacen preguntas las cuales soy incapaz de responder, mi padre está más consiente y resume todo.

La frase principal que oigo es "ella intentó salvarlo", el dolor es mucho más fuerte, comienza a faltarme el oxígeno, por mi maldita culpa estoy a pasos de perderla.

Debí mirar antes de cruzar, en ese momento tan sólo pensaba en salvar a Colin de su padre, ahora voy perder a la mujer que me dio la vida.

-Iré en la ambulancia con tu madre, alcánzanos ahí y avísale a Rydel –tan solo asiento, levanto la vista y él sube. Antes de subir a mi auto, miro el cemento y la sangre sigue ahí, un rastro difícil de quitar tal como el recuerdo del cuerpo tirado en la calle de mi madre.

Sin más que hacer, camino ocultando mi rostro de las miradas de los demás, necesito irme rápido.

No puedo dejar de llorar un segundo, las imágenes del momento se repiten, no puedo detenerlas por más que desee, antes de manejar escribo un mensaje rápido a Rydel, prefiero no llamarla porque no voy a poder contenerme y hablar con claridad.

El camino al hospital es eterno, todos los semáforos me detienen, me contengo para no acelerar y evitar que suceda otra tragedia, tuve demasiados descuidos por hoy. Aunque cada vez que recuerdo el suceso, no tengo duda que crucé correctamente, comienzo a sospechar que la pelea con Paul tuvo algo que ver.

Pero no es momento de encontrar un culpable, porque el principal soy yo, ahora necesito correr rápido por los pasillos del hospital para encontrar a mi madre.

Al llegar donde me indicó una enfermera, afuera están unos doctores hablando con mi padre, no tiene una sóla lágrima en su rostro, me da la esperanza que el accidente no es tan grave y todo volverá a ser como antes, voy hasta donde están ellos.

-Las probabilidades de que despierte son del 5% -inmediatamente todo mi cuerpo se hiela, cayó sobre mí un gran balde de agua fría – Lamento no poder darles tantas esperanzas –los doctores se retiran, yo no sé qué decir.

-Tengo que firmar unos papeles, ahora regresaré –informa él con tono neutro.

-¿La desconectaras? –pregunto algo dubitativo.

-Es una mujer fuerte –tan solo dice eso, y camina por los pasillos, hasta que gira y no lo veo más.

Miro la puerta con el número de la habitación, apoyo unos segundos mi frente contra ella, pienso si entrar o no, mi mano acaricia la perilla, respiro profundo y estoy adentro.

Dark Side |Riker Lynch|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora