Hizo una pausa y pensó... pero la tentación era grande y no pudo controlarse.
Chris Perrault, Barba Azul.
***
Había pasado varias noches después de lo ocurrido.
A la mañana que siguió a esa noche de gritos, le pregunté a mis amigos si escucharon los gritos.
-Que gritos?- preguntó Jackson mientras jugaba al poker con Ben. Bella se trenzaba el pelo y a duras penas logró convencerme de hacer lo mismo con el mío.
-Los gritos-ellos me miraron extraño- Ya saben, esos gritos que sonaban a agonía.
-Yo no escuché nada- dijo Ben
-Yo tampoco- dijo Bella.
-Yo menos- agrego Jackson.
Di un resoplido y me senté en el banco. Bella empezó a hacerme las trenzas, sus manos se sentían tan delicadas y suaves.
Pero yo no paraba de pensar en los gritos y en lo que dijeron mis amigos. Esos gritos eran tan horribles, cargados de agonía y sufrimiento.
Pero por alguna razón, me parecían familiares ahora que lo pienso mejor.
Y eso me enfurecía.
Y si se trataba de alguien que conocía? Y si los próximos gritos podrían ser el de los de mis amigos? Y si algo les pasa, podría ayudarlos?
Detesto sentirme vulnerable. Me enoja mucho.
Normalmente, no me gusta hacer amigos y no los busco.
Pero a ellos no los busque. Ellos llegaron a mi y no los voy a abandonar.
Pero que estoy pensando? Debo dejar de ser tan paranoica, si, tiene que ser eso.
Y los días continuaron y continuaron su curso. Nunca más alguien volvió a ver a Grahan o al otro chico. De seguro, disfrutan su libertad o lo que sea.
Luego, el alcaide empezó a llevarse a mas chicos cada mes.
Y nunca mas volvían.
Pero de vez en cuándo, escucho gritos y no se porqué.
Vivía al tanto de cuidar a mis amistades y estaba mas atenta sobre este lugar, sabía, que algo ocurría.
Pero sabía ( solo lo sabía) de que esos gritos provenían de lo que había detrás de esa puerta de metal. Mi celda (mi cálida, dulce y maldita celda) estaba cerca de esa puerta, acaso era una broma?!
Porqué tengo que preocuparme?! Porque tengo que tener esta anormal curiosidad?!
Solo quería dibujar, salir lo mas pronto de aquí y vandalizar algo.
Pero las cosas no nunca estarían bien para mi. Ni aunque me dibujara menos enojada y mas controlada, nunca estaría tranquila.
Y desgraciadamente, no sería así hasta el final...
***
Una tarde, me encontraba dibujado tranquila. Sorprendentemente, es algo que me calma tan fácilmente. Es lo que más amo, es mi aleph*
Ahora, somos la mitad en este agujero. Parecería que este lugar se estaba consumiendo en el secretismo y la intriga, porque algo mas pasaba y nadie tenía idea.
Algunos se disponían a ser voluntarios cuando Wingstone lo requería. Muchos querían salir. Pocos desconfiabamos.
Los gritos continuaban y los reos disminuían.
Con la velocidad en que todo ocurría, esta prisión quedaría vacía hasta que nuevos reos ingresen, y luego, esos reos desaparecerían como los anteriores hasta convertirse en un ciclo interminable de libertades y escalofríos. Digo escalofríos, que cuándo me valla, se muy bien, que otro pobre diablo ingresará a mi celda cuando me valla y escuchará ruidos que lo aterraran y solo el o ella lo sabrá. Como si esos gritos, fueran la prueba de que algo mas ocurre con respecto a esa promesa de libertad y que cuándo quedemos mis amigos y yo, padeceremos algún terrible destino.
Y si he de sufrir, prefiero hacerlo antes que mis amigos.
Lamentablemente, la vida siempre será injusta con migo. Que perra vida!
***
La vida seguía su curso en la prisión Kubrick y cada vez éramos menos reclusos. Pero un día, vi a Bella hablar con su hermano y correr rápidamente hacía mi. Instintivamente, fui hacía ella y antes de que llegara a su lado, dos guardias aparecieron y se llevaron a la fuerza a mi amiga. Estaba furiosa e iba a hacer algo para ayudarla, pero los guardias le pusieron un sedante y se fueron con ella.
Intenté seguirlos, pero todo intento de eso, fue inútil.
Me encontré con su hermano y Ben, ellos me llevaron a un lugar aparte (para que no nos escucharán dijeron) y me hablaron de lo que Bella les contó.
-Bella me dijo-contó Jackson- que escuchó gritos que provenían de lo que había detrás de la puerta de metal prohibida.
Ella vio que estaba abierta y entró, a pesar de que sabía que no tenía que hacerlo. Entonces, vio una sala en la que tenían a varios sujetos. Esos sujetos son chicos que dijeron que iban a "liberar" de este lugar. Los tenían como en la película La Naranja Mecánica.
-Con cables y esas cosas?- pregunte aterrada.
-Si.
-Y si sucede como en la película? Que el gobierno quiera sacarle la maldad a la gente, me refiero-agregó Ben.
Todos nos quedamos callados. Temíamos que algo así le pasara a nuestra amiga y sabíamos que tenemos que liberarla. Jackson dijo que Bella logro sacar una llave por si acaso antes de que la capturaran.
Los tres empezamos a armar un plan.
Porque sabíamos lo que ocurría en esa película con el protagonista.
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Le Dicen Misericordia
Teen FictionUna adolescente es ingresada en un internado para jóvenes problemáticos. Hará buenos amigos, enemigos y se meterá en uno que otro problema. Cuando se entera de una verdad aterradora, ella y otros reclusos intentaran escapar.
