-¿quieres ir a tomar algo?- parecía más relajado, nunca lo había visto de esa manera, se notaba diferente y eso me hacía feliz, volvimos a montar la moto y buscamos un lugar donde poder conversar tranquilamente.
-¿qué te parece ese café de ahí?- entramos a un pequeño local muy tranquilo y nos acomodamos en una mesa cerca de la ventana. La conversación sin duda fluyo fácilmente, hablar con Yuri era algo que nunca hubiera imaginado que lograría y menos con tanta familiaridad.
-¿y? ¿Cómo aprendiste a conducir una moto?
-además del patinaje las motos siempre me gustaron, cuando viví en Canadá aprendí a hacerlo, al vivir solo eso me facilitaba muchas cosas
-vaya, ¿en serio?
Se notaba emocionado, yo no hacía más que mirarlo atento, lo que había esperado por años estaba ocurriendo ahora mismo.
-a mí me gustan pero ya sabes, por mi edad no puedo conducir una, además que "es peligroso" y no quisiera tirar a la basura tantos años de entrenamiento...
Yuri era como lo había imaginado todo este tiempo, él estaba muy enfocado en lo que quería, el patinaje sin duda era su vida. Conversamos un buen rato sobre nuestras experiencias en las competencias, nuestros gustos personales y cosas así.
Todo fue perfecto hasta que...
De alguna manera habíamos sido arrastrados a una cena con el resto de los finalistas del GP, a excepción de JJ afortunadamente. No me molestaba pasar un poco de tiempo con los demás, pero realmente prefería como estaban las cosas antes, solo Yuri y yo.
Se armó un pequeño alboroto porque Viktor y Yuri Katsuki traían anillos a juego, que según Viktor eran anillos de compromiso.
-nos casaremos cuando Yuri gane la medalla de oro.
De ninguna manera eso pasaría...estaba determinado a ganar, por mí, por mi país y claro para tener el valor de decirle a Yuri lo que sentía, no dejaría que alguien más ganara. La cena termino al aparecer JJ acompañado de su novia.
Era claro que todos regresarían al hotel pero había algo que necesitaba hacer antes, me detuve un momento esperando que Yuri hiciera lo mismo.
-¿ocurre algo Otabek?
-acompáñame un momento.
Nos apartamos de los demás y regresamos hasta donde habíamos dejado la moto.
-sube, tu conduces esta vez.
-¿que? Ya te dije que yo no sé conducir.
-hazlo, te ayudare.
Yuri parecía confiar un poco en mí, subió a la moto y yo detrás de él,
-escuche muy bien lo que dijiste, pero pensé que te gustaría intentarlo.
-supongo que está bien.
Le indique lo que debía hacer, se notaba emocionado, tome su mano para enseñarle como debía acelerar, lo sujete de la cintura suavemente pues no quería incomodarlo, pude notar que estaba un poco nervioso, en serio era la primera vez que lo hacía.
Hicimos el pequeño recorrido hasta el hotel, cada segundo se convirtió en algo invaluable. No quería que ese breve momento terminara.
-lo hiciste muy bien Yuri.- aún se veía la emoción en su mirada, el alagarlo también parecía funcionar.
Nuestras habitaciones estaban cerca así que compartimos el camino hasta ellas, en el ascensor Yuri tomo su celular, al parecer lo había mantenido apagado todo el tiempo.
-eh?- note una expresión un poco rara en su rostro.
-¿ocurre algo?- me mostro su celular y entendí lo que sucedía.
"El hada rusa secuestrada por el héroe kazajo" – eso era lo que decía en la red- esta tarde se vio al patinador Otabek Altin paseando por Barcelona en una motocicleta acompañado nada menos que por el ruso Yuri Plisetsky, quien según sus fans tenía un fanmeeting el día de hoy, ¿Por qué razón habrá decidido escaparse con el joven kazajo?
-¿ahora soy un hada?- parecía que eso era lo que más le molestaba del asunto.
-parece que tus fans realmente son muy apasionadas.
-a veces es bastante incomodo ¿sabes? No poder ir a ningún lado sin ser perseguido por alguien.
-eres muy talentoso Yuri, es normal que las personas te admiren tanto.
Al mirarlo no sé si fue mi imaginación pero sus mejillas parecían algo rojas.
-Mañana es el día ¿eh?-nos detuvimos frente la puerta de su habitación, aun parecía distante. No quería despedirme, quería seguir a su lado un poco, solo un poco más.
-Otabek...
-si?
-mañana...esforcémonos en el programa corto!
Una vez más veía sus ojos brillar, sentí una inmensa necesidad de abrazarlo pero debía tomar las cosas con más calma.
- si, hagámoslo.
-si quedo en primer lugar...-lo mire, parecía pensar seriamente en algo- si quedo en primer lugar me enseñaras a conducir una motocicleta!
Su petición me parecía un poco rara, me miraba fijamente y sin duda le daba algo de vergüenza lo que había dicho, pero verlo así me parecía adorable sin duda.
-está bien, si obtienes el mayor puntaje te enseñare.
ESTÁS LEYENDO
Reencuentro
Hayran KurguEl primer amor, tan inocente, tan puro, arrancado de tus manos. A cualquiera hubiera derrumbado esto pero para Otabek ese acontecimiento fue el que lo inspiro a llegar tan lejos, esperando algún día reencontrar a su primer gran amor....
