CAPITULO 2

1.5K 122 58
                                        


Sana.

-Bien merecido lo tienes Moguri, ya sabes que no debes molestar a Miguri.

Sabía que esto pasaría si Momo continuaba molestando a Mina, por eso no la detuve, a ver si con eso se le quita el andar molestando y estoy casi segura que lo de Jeongyeon también fue una de sus bromas; no soy tan tonta como piensa que soy.

-Perfecto, ¿entonces nos vemos el sábado?

Asentí a la pegunta de Jihyo en lo que nos levantábamos para irnos.

-El sábado ahí nos veremos, compañeras.

Levanté la mano esperando recibir un choque, pero se tardaron en comprender, fue un poco incómodo, tal vez debería dejar de ser un poco infantil.

Para regresar a nuestro departamento actual caminamos a la parada para tomar un autobús que nos dejara cerca de la estación del metro, de ahí tras tres estaciones bajamos para caminar cinco cuadras hasta el edificio de departamentos donde actualmente vivimos.

Bastante lejos y problemático, en especial para Momo que a veces se le suele hacer tarde y ahora que entrara a lo que sería universidad, debe llegar temprano. Por eso buscábamos algo más cercano sin importar el precio.

-Muero de hambre, siento que tardamos una eternidad en llegar.

Momo se dejó caer en el sofá, ocupando todo el espacio al quedar acostada.

-¿Qué vamos a comer?

-Tu favorito, fideos instantáneos.

Respondí en lo que sacaba de la alacena seis bolsas de fideos instantáneos, si, seis bolsas ya que Momo come bastante.

-Ugh, estoy harta de los fideos. Tan siquiera les pusieran algo más. Un huevo duro para imaginarme que es ramen estaría muy bien.

-Exiges demasiado, mejor ve a la habitación a empezar a empacar tus cosas.

Se levantó a duras penas y se fue murmurando algunas malas palabras en japonés, lo cual me hizo reír.

-Idiota, entiendo todo lo que dices.

Le grite en japonés sin perder la sonrisa, ella solo se asomó desde la habitación y me enseño la lengua antes de volver a perderse.

-¿Necesitas ayuda?

Ahogue un grito, al darme la media vuelta para seguir con la comida, Mina estaba ahí mirándome un tanto seria como de costumbre. Tanto tiempo juntas y aun me asusta que aparezca de la nada.

-¿De quién es esta tanga? Hamtaro, no recuerdo que usaras este tipo de ropa interior.

Antes de poder responderle, la voz de Momo nos hizo voltear a ver en dirección a la habitación; no era un departamento tan grande y solo tenía un cuarto donde las tres dormíamos, el baño y la sala-comedor-cocina.

-De que demonios hablas, yo no uso esas cosas... Es más, ninguna de nosotras... Momo, ¿trajiste a alguna chica cuando no estuvimos?

Como en cada ciclo vacacional, nos fuimos con nuestras familias a Japón. Hentai kamen fue la primera en regresar por su inscripción y asesorías a licenciatura. Estoy segura que ni fue a esas asesorías y se la paso con chicas aquí y allá y por todos lados...

-Ew.

Miré a Mina que había dicho eso al ver la pequeña barra de la cocina, ¿habrá leído mi ment...? Tonterías, solo pensó lo mismo que yo.

-Moguri, no has respondido mi pregunta.

Su silencio lo decía todo. No era del todo buena mintiendo.

Like A FoolDonde viven las historias. Descúbrelo ahora