Querido diario...
Creo que le hice mucho daño a ese chico de ojos claros que conocí en el cafetín hace un tiempo.
Se aferraba con mucha fuerza a mí. Murmuraba muy cerca de mi oído que no lo dejara y que iba a cambiar y que no era nada sin mí, en un desastre de sollozos y alientos ahogados.
Fue todo un espectáculo, no entiendo por qué no tenía mi cámara lista si sabía que eso iba a pasar.
Aunque me da mucha pena.
Arruinó mi suéter favorito con sus lágrimas.
YOU ARE READING
La HartBreiquer | Divalejo |
Fiksi Penggemar"Regla numero para ser una rompe corazones: No enamorarse." Erase la historia de cómo la coleccionista de corazones rotos rompió la primera regla.
