"un gran regalo"

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Capítulo 12:

"un gran regalo"

En algún lugar lejano...

-Astrid:

Ya he perdido la cuenta de los días desde mí partida de Berk, trato de pensar en ello que solo me recuerdo a ella, mi querida Tormenta... desde ya unos días el fuerte invierno me ha estado golpeando muy duro pero el frio no me afecta ya que tengo tu recuerdo de consuelo que acobija mi corazón...

Desde ya unos días el estar sola me ha estado afectando un poco, he perdido un poco de peso por no alimentarme de forma ideal y el hambre me está consumiendo, por culpa del clima el mar se ha congelado en algunas partes en especial debajo de mi bote a vela dejándome atrapada Odín sabe dónde lo que no me ha permitido pescar ya que la capa de hielo es muy gruesa. Las ventiscas que tornaban de blanco el horizonte, no me permitían ver nada a mí alrededor y no me permite ver si alguna isla está cerca para poder continuar mi viaje a pie y conseguir algo de alimento.

Hay algo que llama mi atención, de vez en cuando siento un silbido en los cielos, lo más probable es que algún dragón salvaje me esté asechando así que tenía mi hacha junto a mi todo el tiempo, pasando el tiempo una cálida brisa empezó a recorrer mi cuerpo cosa que me pareció extraño por el frio que hacia hace unos segundos... para mi suerte la calidez del momento aclaro el horizonte dejando a la vista una isla que no estaba congelada, al contrario... su verdor hipnotizaba la vista de cualquiera, pude ver que el agua estaba congelada hasta la costa así que me dispuse continuar mi viaje a pie con la esperanza de poder cazar algo para alimentarme.

Ya en la isla note que habían árboles frutales y que el clima era cálido así que me saque mi abrigo y me dispuse a sacar unos cocos con ayuda de mi hacha, después de unas cuantas horas caminando encontré una planicie en medio del bosque y como la noche estaba por caer prepare un pequeño campamento, puse unas trampas parta ver si lograba atrapar algo cosa que funciono ya que un conejo quedo atrapado el cual prepare al caer la noche, comí y me prepare para dormir pero algo me mantenía intranquila, ya que en ocasiones podía seguir escuchando esos silbidos en los cielos, pero el cansancio me gano y caí dormida... -que fue eso?!!!- me desperté de golpe al escuchar unos gruñidos cerca, bueno, demasiado cerca, encendí una antorcha que tenía preparada con mi pedernal (piedra de magnesio que al ser golpeada con un trozo de metal generas chispas ardientes que sirven para iniciar fuego) y lo que vi me hizo colocarme de pie rápidamente ya que un oso está en frente de mi... pues claro!!, comí el conejo pero había olvidado deshacerme de los restos y el olor debió haber atraído al animal, me prepare para que me atacara cosa que sucedió, logre esquivar su zarpazo saltando y rodando hacia un lado, saque una de mis dagas que siempre llevo en mi espalda baja y se la lance acertándole en el cuello, pero por el gran tamaño del animal... este no recibió gran daño pero si lo enfureció demasiado abalanzándose sobre de mi mordiéndome en el hombro hiriéndome demasiado, tanto que no podía mover el brazo..., logre zafarme por entre sus piernas y con mi hacha lance dos cortes en las piernas traseras del oso haciendo que este callera, corrí para intentar golpearlo en la cabeza con mi arma pero de la nada la bestia logro ponerse de pie nuevamente golpeándome con sus garras en la espalda cortándome con sus garras, el dolor era terrible, cada corte ardía demasiado, tanto que me costaba mantenerme en pie, luego el animal como pudo corrió hacia mí para envestirme, cosa que no le costó demasiado lanzándome por el aire, al caer de espalda sobre mis heridas este volvió a ponerse sobre mí, dando un fuerte rugido mientras se preparaba para morderme nuevamente, creí que ese sería mi final pero para mí suerte un ataque de fuego golpeo al oso destrozándolo enseguida, por el silbido que sonó antes del ataque pensé en mi mente – Hipo!!- pero no fue así, no muy lejos de mí una sombra oscura había aterrizado y podía escuchar como gruñía enfurecido que me tenía aterrada, pensé que el evidente dragón acabo con el oso solo para quitarle su presa y alimentarse de ella. El dragón se me acerco con velocidad en sus movimientos, y pude identificar la especie lo cual imagine imposible a pesar de tenerlo en frente, lo vi abrir su enorme boca mostrando sus colmillos y me dije a mi misma en vos alta – jajaja ahora si estoy acabada...

Sobreviviendo el Ragnarok  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora