THE WORLD IS DEAD: INFIERNO
CAPÍTULO 6: "ARCO Y FLECHA" - parte 1
Narra Amaya
Bastó con ver su rostro para que algo dentro de mí se encendiera. No era solo frustración, rabia... era algo más profundo. Mi hermana Ximena estaba ahí, de pie entre los restos del mundo, observando cómo una infectada desde el otro lado del bosque se arrastraba hacia ella. Y entonces, como si todo esto fuera un maldito espectáculo, soltó una carcajada.
Pero no todo era oscuridad. Verla con vida golpeó mi pecho de una forma que no supe manejar. Una chispa de esperanza, peligrosa y necesaria, se abrió paso entre el miedo: si ella estaba viva... ¿nuestros padres también podían estarlo? Esa idea me atravesó como un rayo, mezclándose con la rabia, con la confusión, con el dolor que llevaba acumulado desde que todo empezó.
Era demasiado. Esperanza y horror, alivio y furia, todo al mismo tiempo.
Y aun así... ella seguía riendo.
—¡Miren esto! —gritó a su grupo, señalando a la criatura—. Si parece a mí difunta hermana... estás arruinada cariño.
Ella se agacho a un par de metros frente a la infectada. Sentí cómo mis dientes se apretaban hasta rechinar. Cada palabra suya era como un clavo atravesando mis oídos. Pero en el fondo... había algo mejor que odiarla en ese momento. Que creyera que estaba muerta.
Ximena sacó la pistola de su cinturón con una naturalidad escalofriante y disparó directo al rostro de la infectada. El cráneo explotó en una nube oscura y húmeda. Ni siquiera se inmutó. Solo giró, subió al vehículo y gritó:
—¡Ya vámonos! ¡Tenemos que volver antes del amanecer!
Sus perros obedecieron sin cuestionar mientras se llevaban las armas y municiones que se encontraban en buen estado. Los motores rugieron y los vehículos desaparecieron tragados por la oscuridad de la carretera.
El silencio duró apenas unos segundos.
—¡Vamos! —susurró Joseph con urgencia, incorporándose de golpe—. ¡Tenemos que irnos ahora!
El disparo ya había hecho su trabajo, los gruñidos comenzaron a levantarse entre los árboles, primero lejanos... luego demasiado cerca. Corrimos entre el bosque, esquivando ramas, raíces, sombras que parecían moverse por sí solas. El aire estaba denso, húmedo, cargado con ese olor inconfundible a muerte.
Entonces tropecé. El suelo desapareció bajo mis pies y caí en un agujero. El golpe me sacó el aire, pero no tuve tiempo de reaccionar. Algo se lanzó sobre mí. Un infectado. Su boca se abrió a centímetros de mi rostro, los dientes listos para hundirse en mi piel... hasta que un disparo estalló en la oscuridad. Su cabeza se deshizo y su cuerpo se desplomó sobre mí como un peso muerto.
Lo empujé, jadeando, y me puse de pie sin mirar atrás.
Corrí, pero Joseph ya no estaba.
El bosque se volvió más grande, más oscuro... más vacío. Mi respiración se volvió errática, el miedo me apretaba el pecho como una garra invisible.
—¡Joseph!
No obtuve respuesta. Me detuve apenas un segundo. Entonces algo me sujetó desde atrás.
Una mano cubrió mi boca y me arrastró contra el tronco de un árbol. Mi corazón casi se detuvo... hasta que escuché su voz, apenas un susurro caliente contra mi oído:
—Guarda silencio.
El alivio me golpeó tan fuerte que me dejó temblando. Giré y le di un golpe en el brazo.
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THE WORLD IS DEAD: SAGA (EN REMASTERIZACIÓN)
Fanfictionex THE WALKING DEAD: SAGA Nadie sabe exactamente cuándo comenzó el fin del mundo. Algunos hablaron de virus. Otros de castigos, conspiraciones o experimentos que se salieron de control. Pero cuando los muertos comenzaron a levantarse, las explicacio...
