F I N A L I Z A D A
No cansa sonreír siempre?
No cansa ser correcta?
No cansa ser humillada?
No cansa reír?
Pero lo peor no cansa ser feliz?
Final: 20/09/18
+ No copias
+ Los personajes le pertenecen a Thomas Astruc.
+ 100% original
Mire el espejo y me vi a mi misma, este reflejo de mi hablo como era costumbre que lo hiciese.
- ¿Estas segura de esto?- pregunto el reflejo, mi mirada seguía fría.
-lo estoy- dije mirando mis manos.
- dijiste que no era real, no digas eso otra vez, ve con cuidado y saluda a mi hermana de mi parte- dijo el reflejo en mi misma posición.
- tranquila LaBu sé lo que hago o bueno lo que haré ,le daré tu saludo si viene- dije yo mirando el brazalete.
- no hagas nada que te delate, nos vemos- finalizó el reflejo, yo me moví y el reflejo ya actuaba como un reflejo. LaBu ya estaba encerrada y ahora yo sería la única, todo se arruinó cuando una criatura carmesí voló hacia mi.
- Marinette, ¿con quién hablabas?- preguntó Tikki yo solo trate de sonreír me sentía mal.
- con nadie Tikki- respondí, camine hacia mi escritorio para hacer los deberes.
-lamento lo de Adrien y Chloe- dijo, un nudo en mi garganta se hizo presente y sentía mis ojos cristalizarse soltéalgo de lágrimas.
- Adrien no era para mi- dije ella me abrazo de la mejilla.
- Marinette, todo saldrá bien, tranquila. Adrien no te merece- apoyo la criatura, yo me gire para sacar mis libros pero en mi cabeza decía.
"Yo sola me hice esta herida"
Estaba claro que lo que dijo Chloe era cierto, Adrien no se fijaría en mi, nunca lo haría ¡Nadie lo hace! Mire el brazalete que tenía en la muñeca era uno color oro, tiene serpientes como adornos, nos regalamos los brazaletes antes de que se vaya y me dejará.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Presione la joya del medio, a continuación, esta se iluminó y empezó a palpitar me refiero a que prende y apaga prende y apaga la luz era color plateada en realidad.
°°°°°°°°°
En Londres
En Londres se encontraba una chica cabello azabache algo largo portaba unos zapatos marrones, media algo largas color blanco, short color jean, una camisa blanca junto a una chaqueta. Caminaba aquella chica por Las calles, leía un libro de diseñadores famosos contando su vida llena de diseños, acabo llegando a un callejón.
- ¿Cómo llegue aquí?- se pregunto sin darse cuenta unos chicos la habían acorralado.
-hola linda- dijo uno.
- preciosa quieres dar un paseo, a solas- dijo otro y así empezaron a decir los demás, un chico rubio pasaba por ahí y prestó atención a lo que estaba frente a él, pudo ver que era la chica que lo acosaba en la escuela, estaba acercándose al lugar para detenerlos.
Regresando con la muchacha, ella ya sentía algo de miedo pero no quería mostrarlo hasta que un chico le sujeto del brazo y ella se quejó, otro chico le sujeto el otro brazo haciendo que su libro se cayera al piso.
- ¡Sueltenme!- exclamo la azabache, el rubio ya estaba desatando su corbata para pelear.
- tranquila linda esto no dolerá, es más, lo disfrutarás- dijo el otro lamiendo la cara de esta.
- ¡Déjenme!- la azabache se movía tratando de liberarse de los agarres de los chicos.
- heyheyy, portate bien bonita, así que callate- decía uno tapando la boca de aquella. Otro empezó a bajar sus manos por su espalda mienras que otro la subia por la pierna, esto iba a ser el fin de la azabache, el rubio fruncio el ceño por lo que pasaba era repugnante por un momento pensó en dejar que le hagan algo total no era su problema, empezó a dar la vuelta, la azabache noto su presencia y le rompió el corazón que no la ayudará, ella estaba enamorada de él aunque é{ ni la notará, que más da, ahora ella estaba en aprietos hasta que escuchó un ruido, vio que provenía de su brazalete, el cual emitía una luz color oro.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Empezaba a sentir las manos de otro en su abdomen subiendo para llegar a sus pechos, rodó los ojos y con la pierna libre la tiro una patada en la entrepierna de aquel el otro que la estaba tocando la otra pierna la soltó, esta aprovechó para impulsadas y dar una vuelta en el aire con una voltereta para atrás, el sujeto que faltaba la soltó y ella le tiro una patada mientras que con el puño le tiraba un puñetazo en la cara, los demás se asustaron y salieron corriendo.
- grupo de gallinas, me dieron un susto de madres- dijo la azabache recogiendo su libro y limpiándose de polvo.
- ahora- miro su brazalete que seguía brillando- es hora de regresar- dijo.