Capitulo VII: Dolores y familia.

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Todo iba relativamente bien, esperábamos a la bebe pero como dije mi salud no se encuentra bien, ando anémica y tengo síntomas de que me estoy volviendo humana, mi relación con Gerald se está desvaneciendo no lo quiero ver, es un tonto, abrió la puerta de mi habitación prendió la luz esta se ilumino dejando casi ciegos a mis ojos, "Estas bien" dijo en tono de preocupación, "Hoy no estoy de humor" dije tapando mi cara con las sabanas.

- Nunca lo estas, siempre evadiéndome –dijo molesto-

- Largo –dice gritando su presencia me altera bastante problemas tengo como para calarme a un incomprensivo idiota-

- Pues no me largo, quiero tocar a mi bebe –dijo acercándose-

- Te dije que te fueras, y no quiero que la toques –dije agarrándome la barriga sabía que me forzaría-

- Lo siento –dice posando una mano encima de mí-

- ¿Por qué te disculpas? –me descubro de las sabanas- La que te ha tratado mal fui yo.

- Sé que estas molesta porque no te mate –agacha su rostro y unas cristalinas lagrimas corren por sus mejillas-

- No llores, discúlpame mis cambios de humor, sé que fue muy difícil pedirle ayuda a Leo y sacrificar a Ema la extraño mucho –comienzo a llorar- Me volveré una humana y ella se quedara con todo.

- Tranquila, yo-

- La promesa que deberás mantener es que a Kirial le darás un vida de humana, alejada del pecado de la sangre –le sonrió-

- Te lo prometo pero y ¿tu? –me sujeta mi rostro-

- Debo proteger a mi familia –río-

Fue una charla que termino con un dulce beso, tenía tanto de miedo por todo lo que pudiera pasar lo prometió, quiera o no. Tuve un sueño en el que estaba un joven con una larga cabellera negra y ojos rojos tan exactos como los de Gerald, pero no eran cálidos olían a sangre vestían en ella era una sonrisa sínica me desperté en el jardín otra vez caminado dormida solo me pasa a mí y nadie se dio cuenta me estrujo mis ojos estaba debajo de un árbol pero no era el jardín de la casa era otros al frente había un hermoso lago, y estaba ella la chica con quien soñé, me levante acariciándome mi barriga esta había crecido muy rápido, me acerque y estaba concentrada en el lago.

- ¿Quién eres? –me senté a su lado-

- Soy Liar –sonríe- un gusto Mica.

- Eres la madre de –dije tartamudeando-

- Gerald, si –voltio a dedicarme un sonrisa- Esperas dos bebes

- Una, Kirial ¿Qué le parece el nombre? –sonrió-

- Me agrada suena suave, pero son dos bebes en realidad –dice acariciando mi barriga-

- Ya le dije que no –digo negando con la cara-

- Barload es una sangre del pecado, fue un demonio si, el que la tomara desataría los pecados en el mundo, Barload poseerá a una de tus bebes –acaricia su cabello- Para destruir para que muera tienes.

- ¿Qué debo hacer? –dije desesperada-

- Te lo diré en su momento –sonríe-

Caí inconsciente en el suelo, paso un tiempo y recobre el conocimiento estaba en la entrada de la casa, me levante y toque la puerta, al verme Gerald estaba sorprendido, "¿Qué haces afuera?" dijo extrañado, pase a la casa "Estaba con tu madre Liar" dije sonriendo, vi cómo se tensó "Ella está muerta" dijo y solté una carcajada "Amor ella está viva su pecado es controlar los recuerdos" se me quedo observando, "¿Y porque me dejo solo?" sonreí "Tu misión era encontrarme y lo hicistes" Gerald siempre fue aun llorón, uno tierno iba a ser papa y seguía llorando, no me molestaba era un humano su sed de sangre era tan diferente a la mía se saciaba con un vaso de sangre por lo que yo debo tomar unos 8 y sin embrago sigo con hambre, tenía ganas de ser normal de no ser una asesina pero ni modo por algo nací así, me vio perdida en mis pensamiento "¿Estas bien?" dijo acariciando mi rostro le dije que si en señas "Me iré a dormir" eso dije y lo hice. Me desperté castañeando los dientes, tenía la ansiedad y ese dolor en el pecho volteé a un lado y Gerald no estaba, intento pararme me siento fría y caliente estoy temblando y sudando frio tengo demasiadas sensaciones que se hace difícil explicar, salí de la habitación en jadeo apretando mi pecho con mi mano izquierda, no sentía a las bebes y me comencé a preocupar, solo estaban sus pesos ni sentía latir su corazón, comencé a tocarlas y no sentí ningún movimiento Gerald ¿Dónde estás?, baje las escaleras con mucho cuidado, no podía decir su nombre, él estaba acostado y tenía a esa mujer encima ¿por qué tenía a Liar encima?, tenía los ojos en blanco estaba comiendo sus recuerdos, agarre valor "Déjalo" ella volteo y ladeo una sonrisa.

- Mi querida Mica, ¿cómo estás? -dijo como si nada la muy sínica-

- Te di una orden –dije molesta-

- Con él puedo hacer lo que me dé la gana –lo besa-

- Mi paciencia es muy corta, y no me importa que él te quiera –la miro obstinada-

- ¿Qué me puedes hacer en esa condición? Que Barload duerma en ti no quiere decir que ella te vuelva a prestar su poder –ríe sínicamente- La llegada de la reina es pronto

- Tu estas de su lado –intento usar mi pecado, pero es tan inútil-

- No me digas que ya eres una jodida humana –ríe- Y te voy diciendo que la que cuidara esa humana que llevas en tu vientre, serás tú.

- La cuidara su padre –intento pero nada-

- Devore todos los recuerdos de ti, eres una desconocida –vuelve a reír- Sera mío como hombre, solo mío.

- Aleja tus cochinas manos de mi hombre –me le acercó y cuando le voy a dar una cachetada Gerald me detiene-

- Tocas a mi madre y te mato –dice serio, sus facciones son las mismas pero algo murió en su corazón-

- Gerald amor, que te hizo –dijo intentándolo tocar-

- Yo no soy tu amor y deja de decir mi nombre con sutileza –abraza a la zorra de la madre- ¿Cuánto falta para que nazca?

- Medio mes, cariño, que te parece venir a dormir conmigo –le acaricia su rostro-

- Claro mi hermosa –le sonríe y se van-

Qué asco siento que tengo unas nauseas, salí corriendo de esa casa, me detuve en un árbol a vomitar, soy una tonta humana y si mi pecado no funciona no soy rival, pero no entiendo que humana sigo bebiendo sangre, seguí alejándome observe un carro y pedí una cola, "Me puede dejar en el pueblo" la señora acepto y como dijo pasaron 20 minutos y me llevo a mi destino quería estar lejos que la tierra me tragara mi cuerpo estaba asqueado sentía que algo se había quebrado, algo murió en mí, ya no es el mismo Gerald es otro, tome un autobús en el terminal el que fuera más lejos más alejado de ellos, en el camino me dormí con unas lágrimas sobresalientes de mis ojos.

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disculpen por la gran demora no tenia Internet subiré un capitulo mas, tratare de ser mas rápida. Muchas gracias por leer <3, recomienden mi libro y voten porfis.


El pecado de la SangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora