Capítulo IV: ¿Esto es un secuestro?

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(MICA)

Puta madre donde estoy, mi cuerpo me duele y estas cadenas estrangulan mis muñecas, cuando vea a Leo lo acecinaré, mi molestia hizo que chasqueara y de eso me arrepiento, "Veo que estas despierta" dice esa voz que paraliza mi cuerpo, demonios Ángel ¿Qué coño está haciendo aquí?, sigue el suspenso en efecto era el, sale de las sombras quede completamente muda, inerte, asustada cual bebe. Me acaricia el cabello eso hace que mi piel se erice, "No te acuerdas de mí, pues mi bisturí si" dijo con sonrisa, mis ojos comienzan a brotar en llanto, este hombre me torturo por muchos años, mi vida la hizo miseria, aunque le agradezco gracias a él conozco a mi amor, Gerald, mi pequeño debe estar como loco buscándome aun así desearía que no lo hiciera no quiero que lo lastimen él es muy importante fue la luz en aquella oscuridad, mi razón por salir de ese agujero pero otra vez soy egoísta no pienso en sus sentimiento, él se quedara solo de nuevo no quiero verlo triste y menos quiero dar un hijo que realmente odiare por no ser hijo de mi amado sino de un ingrato mal nacido, esto es como ser violada o peor. Me quede perdida en discusiones mentales con mi yo, pero su voz me saco del trance que provoco el shock de ver a Ángel.

- Vaya nena, mi visita te hizo recordar de mas, tortura, bueno... yo vine a implantar él bebe, aunque no quiero –digo en completa seriedad-

- ¿Por qué dices eso? –dijo cortando las lágrimas-

- Odio propagar ese virus, aunque mi investigación ya tiene una posibilidad la cual es espantosa –sonríe- pero para saberla tienes que dejarte torturar, te diré la verdad no es la que te dije en el laboratorio ¿Aceptas?

- Sí, pero que sea la verdad –digo aceptando el dolor por venir-

- Claro nena –dijo sonriendo-

Ya era hora sus juguetes estaban listos yo no lo estaba, no llorare. Entierra el bisturí en mi abdomen "Tus padres no son los originales" pero qué demonios está diciendo entonces quienes son, ¿Mis abuelos?, no comprendo nada, mete su mano en mi barriga y aprieta mis intestinos, "Maravilloso, esto no es algo natural, si es un virus por que puede trasmitirse, pero solo hay un original" siento dolor jadeo apretando mis puños, tenso mi mandíbula como duele, un original ¿Quién es? Por qué entonces me usaron de experimento, cuanta crueldad, saca su mano de mi barriga, empieza a arrancar mis uñas unas por unas, empiezo a gritar, "Que gloria es escuchar tus gritos, no existe cura a menos de que el original aparezca" como duele, acabo con mis uñas, me lanza un líquido que comienza a quemar mi cara "¡AHHHHHHHHH!" Mi rostro, "Los Blooder comenzaron después de que tu madre suministrara la dosis a un bebe, sangre de un demonio" mi garganta esta reseca, mis ojos hinchados y mi cuerpo hecho polvo, solo deseara morir. La información estuvo bueno pero valió la pena supongo, quiero que responda a esto: "¿Quién es él bebe?" dije sin fuerzas, "Esa pregunta tiene un costo y seria tu sangre" dijo así con cara sínica para que quiere mi sangre ella no es importante creo, "Acepto, dime ¿Quién es él bebe?" esa pregunta puso mi vida en un hilo ¿Por qué?, "Tu, tú fuistes el sacrificio, el pecado del amor el cual corre por tus venas" dijo haciendo que mi cuerpo se estremeciera, ¡YO! Por qué sé que soy una bestia que no debería existir pero la original, soy el motivo el comienzo, el mal proviene de mi yo, yo, yo. El tomo una muestra, me quito las cadenas "Ya tengo lo que necesito tu sangre, no pienso cumplir ningún deseo de mi hijo Leo" qué carajo acaba de decir Leo es su hijo, por el me hacía daño pero los dos son par de bestias a comparación Ángel es humano, me levanto de la camilla, el agarra un pote y lo abre el olor impregno la habitación, carne fresca, sangre, "Toma y lárgate".

(...)

Llevo rato caminando sin rumbo no sé dónde estoy, la bata que tengo es de cirugía mis heridas ya están curándose pero sigue doliendo, he llegado a una calle pero esta una señora, mi hambre está latente solo fue un poco de sangre y ya eso no es suficiente, estoy tan frustrada. A un abrir y cerrar de ojos ya le había arrancado la cabeza a la señora "Magnifico" salió esa voz de mí, que acabo de hacer, estoy asesinando demonios, hambre, otra vez no me controle y comencé a morderlo, si sigo con estos remordimientos moriré, soy así, SOY UNA BLOOD, "Me encanta matar" al decir esa palabras siento como una mano se posa en mi hombro, tranquilidad, "Mas que yo no creo" era él mi paz, al voltear veo esos ojos que me hechizan, ojos tan rojos como la sangre que brotaba de la señora, agradezco que este aquí, él se quita su sudadera y me la coloca, sus ojos denotan preocupación solo fueron horas de un secuestro absurdo, le sonrió, pero continuo comiendo.

(...)

Sigo allí acabando por completo con el cuerpo de la señora pues, ya no queda nada y no sé cómo detenerme, "Para por favor" dice suplicante, solo chasqueo mi lengua, odio como suena eso pero sin importar lo hice, algo dentro de mi dice que debe aceptarme como soy una asesina pero yo opino que debería detenerme, cuando mi vista se nubla pierdo conocimiento y uso de mi cuerpo en ese momento no soy yo, en estos momentos soy manipulada pero de mis ojos salen ese líquido, lágrimas, todavía siento.

- ¡Detenme por favor! Ya no quiero matar más yo, yo no quiero ser así –digo entre sollozos-

- Pero... –dice pero lo interrumpo-

- Así que tengas que golpearme e incluso matarme hazlo, tú tienes ese derecho porque soy TUYA –digo sonriendo- ¡PROMETELO!

- LO PROMETO –él dijo dejándome inconsciente-

(Gerald)

Llevaba en las manos a aquella mujer que tanto amo, la golpeé porque me permití algo así no quiero lastimarla pero es una promesa, su bata esta manchada de sangre eso me trae tantos recuerdos, esos lindos pero amargos recuerdos, al llegar a fuera del edificio noto algo que hace que me altere, hay llamas por todos lados, veo que afuera está herida Ema, su cara esta ensangrentada y tiene moratones por todo su cuerpo, estaba luchando, dejo a Mica en la acera, me acerco lo más rápido posible a Ema, se quién es el responsable de esto.

- Ge...rald ¿Eres tú? –dice con una mirada vacilante, está haciendo un esfuerzo por mantenerse consciente-

- Sí, no me digas fue Leo –digo enfadado-

- Todos están muertos... Yo intente pro...tejerlos... lo siento –digo y salieron unas lágrimas de sus ojos-

- Tranquila yo estoy aquí para protegerte –dije ladeando una sonrisa pero mis lágrimas ganaron pues Ema ya estaba inconsciente-

(...)

El pecado de la SangreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora