Cualquier camino que tomen, los lleva a tomar una elección. Algunas elecciones pueden cambiarlo todo y cada momento del resto de tu vida depende de ellas.
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5 años después.
Quiero helado, de huevo kinder.
Me río, es cómico quererme comer un helado de algo a lo que me parezco, pero no me apetece levantarme y Andrew ha ido a comprar, así que esperaré a que llegue.
Paso las manos por décima vez por mi vientre y miro mi mano derecha, donde tengo ese precioso anillo de compromiso, ese que no me esperaba encontrar en la tarta de mi cumpleaños número 20.
Andrew y yo llevábamos ya casi tres años de relación y decidió pedirme matrimonio haciendo cómplices a nuestras familias y amigos, era la única que no lo sabía y casi me atraganto al no ver el anillo en mi trozo de tarta, además todos estaban grabando ese momento y lo pusieron en mi boda, fue bochornoso y divertido.
Poco tiempo despues decidimos celebrarla, nos casamos por la iglesia tras darle muchas vueltas, no invitamos a mucha gente, solo la familia y gente más cercana.
Aún recuerdo ese día y sobre todo esos nervios de que todo saliera bien y de que no me tropezara al caminar al altar ni en la fiesta y gracias a dios solo di un pequeño traspié cuando ya estabamos acabando la fiesta pero en defensa del alcohol diré que también me tropiezo estando serena.
Mi vestido me encantaba, era sencillo y elegante, era justo por la parte de arriba y en forma de corazón con pequeños brillos, la parte de abajo era un poco pomposo de una especia de seda con un gran lazo en la parte de atrás, era muy yo, me encantaba.
Me hicieron un pequeño recogido pero dejando mi pelo un poco suelto, el velo era igual que la falda y me maquillaron de forma simple, lo mas llamativo eran mis ojos que hicieron un raya perfecta y los pintaron de un tono marrón con brillo.
Lo más dificil fue no llorar para no arruinarlo, aunque al final si lloré un poco, pero sobrevivió.
Andrew estaba guapisimo en su traje color negro noche un poco brillante, sus ojos destacaban aún más y al verme una sonrisa llena de amor creció en su rostro, ahí me enamoré mas si es posible.
Y esa noche fue todo tan especial y romántico, nuestra primera noche de casados, suspiro al recordarlo.
Escucho unas llaves y como Andrew grita mi nombre.
— Estoy aquí y quiero helado de huevo kinder, ya sabes para no sentirme la única en esta casa con forma de huevo. — Le grito y escucho como ríe.
Minutos después escucho como sube las escaleras y le veo aparecer en nuestra habitación donde me encuentro, el tiene dos cucharas y el helado, sonrío y se hecha conmigo en la cama, me apoyo es su hombro y cojo una cuchara mientras el abre el helado.
Que buena pinta tiene el healdo y Andrew, claro.
— Ósea que ahora eres un huevo. —Dice mientras intento sacar un poco de helado.