Cualquier camino que tomen, los lleva a tomar una elección. Algunas elecciones pueden cambiarlo todo y cada momento del resto de tu vida depende de ellas.
Obra registrada, prohibido cualquier copia o adaptación.
Esta sin editar, un vez terminada emp...
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Andrew ;
-Yo también estoy en la mierda Andrew - dice ella con una gran sonrisa -, desde hace tiempo pero nadie lo sabe y lo mejor de todo es que estar contigo ha echo que caiga más.
La miro incrédulo ante sus palabras, se que está mintiendo, no puede decirlo enserio.
- No es verdad, tu no tienes nada malo, nada...- digo intentado convencerla a ella, pero otra parte pequeña sabe que quiero convencerme a mí.
- Estoy metido de lleno en las drogas y ¿sabes que es lo mejor? - otra sonrisa de burla aparece en su rostro - Que fuiste tú con tus idioteces el que me dio el empujón para entrar de lleno.
Niego con la cabeza, esto no puede ser cierto, ella no, ella no puede decirlo enserio, esto tiene que ser una jodida broma de mal gusto, no puede hablar enserio, no puede estar metida.
- Y lo mejor de todo es que tu no te dabas cuenta que con tus palabras, comportamientos y acciones me confundias tanto que solo me podía refugiar en ellas para no volver me loca al intentar entenderte.
Sus palabras duelen más de lo que alguna vez imaginé, no puedo haberla arrastrado, no puedo haberle echo esto, simplemente no.
- Jasmin por favor, dime que es una jodida broma, - digo mirando como saca un cigarro, pero no precisamente de tabaco, llevo demasiado tiempo traficando que lo se distinguir muy bien - dimelo - exigo, hasta que lo lleva hacia sus labios y da una calada - Jasmin no, ¡por favor! Jasmin...
Ella suelta todo el humo en mi cara como siempre hacia yo, a la vez que cierra los ojos, disfrutando lo y disfrutando mi sufrimiento por no poder hacer nada.
- ¡Jasmin! - Grito a la vez que abro los ojos encontrado me en mi habitación donde entra algún rayo por la ventana.
Paso las manos por mi cara a la vez que tiro de las sábanas para poder salir, miro la hora en el reloj de mi mesilla, las siete de la mañana.
Genial, un domingo a las sietedespierto.
Vuelvo a tirarme contra la cama y cierro los ojos intentado seguir durmiendo.
Se que ha sido un sueño, un mal sueño, gracias a que después de contar le aquello y algún que otro beso lleve a Jasmin a su casa y se que eso no podria ser cierto, no en ella.
El sueño no está amistoso conmigo y no quiere que duerma un poco más, así que con una mano a tientas busco mi móvil y llamo a la única persona que se que un domingo está despierta a estas horas, Ethan.