Greg

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"Greg" odiaba cada una de las letras que conformaban su molesto nombre. Recuerda el tiempo en el que aquella palabra se había vuelto un indice de conformidad que a el no parecía molestarle que usaran o raramente se oponía a ello, pero por supuesto, los años pasaron  y con ellos, aquella colorida percepción que tenia de todas y cada una de las criaturas que habitaban la tierra se había desvanecido. 

Se había dado cuenta que no todas las personas en el mundo eran buenas y que postrar su confianza ante ellas solo provocaría que la tomaran a su beneficio y la destruyeran como un palillo de mondadientes desgastado; por supuesto, el no deseaba que aquello ocurriera y mucho menos volver a pasar por aquella sensación de desolación que había sentido cuando su hermano lo abandono y lo único que le garantizaba que aquello no volviera a sucederle, era alejarse de cualquier persona que podría causarle algún daño. 

Y eso hizo. 

-Gregori, cariño, baja a desayunar- Un suspiro salio de sus labios acompañado del inminente cierre del libro que sobre su regazo,descansaba, bajo cada escalinata con un pesar definido en sus movimientos carentes de emoción para postrarse frente a sus progenitores y tomar una manzana del frutero que adornaba la cocina,aquel ambiente cordial y amistoso que solía desprender su hogar se había vuelto un silencio desolador y triste que albergaba cada pared del lugar, tomo asiento en el amplio sofá antes de darle un morisco al alimento que entre sus manos descansaba, su progenitor lo observo por el rabillo del ojo antes de devolver su atencion al periódico que leia con tanto entusiasmo. 

-Buen día Greg- había pronunciado, sabiendo aquella molestia que su nombre le provocaba, gruñó ligeramente en voz baja antes de acercarse a la puerta dispuesto a girar el picaporte. 

-Hijo, ¿A donde vas?- la pregunta de su madre lo hizo mantenerse congelado en su sitio solo para voltear dirigiéndole una mirada mas fría que el mísmo hielo, la mujer dio un respingo y con rapidez, volvio a su actividad anterior, sintiendo todavía los ojos acusadores de su hijo sobre ella. 

-No te importa- había soltado con desprecio antes de salir por la puerta golpeándola con ferocidad, no soportaba aquella impertinencia; que continuaran tratándolo con aquel afecto, sabiendo el error que habían cometido, sabiendo que el poner a su hermano en el manicomio le había dolido, sabiendo que ya no mantenía la mínima de respeto por ellos, sabiendo, que ya no los consideraba sus padres. 

Desde aquel incidente, su vida se había vuelto una forma independiente de relatar sus pensamientos y ocultar lo que sentía,aborrecía con soberbia el sistema legislativo de su país, además de la extremista educación y delincuencia que lo albergaba, puede que sus pensamientos fueran en su mayoría pesimistas y difíciles de digerir, pero eran suyos, proporcionados a partir de cada una de sus experiencias, y no pensaba cambiarlos en ninguna circunstancia.

Aquel frío lugar al que se dirigía se encontraba relativamente cerca a su hogar, con tomar algunos buses, junto a menos de una hora de viaje, se encontraría frente a los confines de la ciudad donde se levantaba la estructura del amplio manicomio de su ciudad. Un amplio lugar, ligeramente desgastado en el frente y con una rejas bastante altas cubriendo cada rincón, desde el mismo suelo que pisaba hasta la última ventana del lugar; cada pasillo se encontraba iluminado por tenue luz artificial y una fresca capa de pintura siempre nueva en cada pared, le recordaba tanto a aquellos edificios bien conocidos en películas o series con un ambiente misterioso y hasta borrecible.

Soltó un suspiro cuando estuvo frente a la estructura, debatiéndose si realmente debía volver a entrar, arriesgando a que los cuidadores de la misma llamaran a sus progenitores de forma sistemática como había suceso la última vez, y se ganara una reprimenda poco entendible. Pero él sabía cosas que nadie más, cosas que los demás adultos no podían entender, cosas que tampoco podía decir, ¿Como defender algo cuando te es prohibido hablar sobre ello? Le parecía tan injusto...

Cerró sus puños decidiendo internamente que lo haría, no importara cuanto costara, sacaría a su hermano de ese infierno.

Y entonces entró...

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⏰ Última actualización: Mar 15, 2018 ⏰

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