11- Un Gusto. (Frálvaro)

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Me senté en la parte central de unas gradas en la escuela.
Era la primera vez que llevaba mi guitarra acústica.

Decidí llevarla porque no tenia amigos, o no muchos, y los que me agradaban no eran del todo personas pa pasar el rato al contrario, los weones esos me aburrian con su musica culia de moda.

La verdad prefería pasar mi tiempo tocando canciones de mi agrado las canciones antiguas de esas que le gustaban a mis padres y abuelos, tambien me gustaba pasarla mientras cantaba un poco.

Acomode mi guitarra acustica en mi pierna, la afine un poco antes de comenzar. Aclare mi garganta y mire la poca gente que caminaba por ahí, me quede pensando alrededor de 3 minutos que tocar.

Ya fue -susurre para mi mismo pues estaba solo- tocaré algo de... The Kinks... -me sonreí a mi mismo, comencé a tocar la cancion Tired Of Waiting For You, a mi madre le encantaba esa canción, y a mi hermano pequeño también.

I was a lonely soul... -cante bajito otra vez, para mi nomás.

Y escuche más o menos cerca de mi, otra guitarra y otra voz, tocando lo mismo que yo, comencé a buscar a los alrededores quien era, y solo bastó girar a mi derecha para ver a un cabro que se veia de varios años menor, estaba solo, igual que yo.

Al ver que continuo la cancion, gire mi vista a mi guitarra, luego sonreí pero seguí tocando la canción como si no lo hubiera escuchado.

I had nobody till I met you -canto en una voz que alcance a escuchar con claridad, cantaba bien el weon, su voz era bonita-

But you keep me waiting... all of the time, what can I do? -continúe yo, y esta vez lo cante fuerte para que me escuchara, al parecer si me escucho pues cuando voltee a verlo estaba sonriendo mirando sus zapatos. Me acompaño en el coro

It's your life -cante mientras el entonaba una perfecta armonia.

*

Pasaron los dias, y esa compañía desconocida se hizo frecuente, casi a diario cruzabamos miradas, cantos, a veces nos sonreiamos pero ninguno de los dos se acercaba al otro pa conversar.

Pero era bacán tener a alguien que compartiera tus gustos y tocara a tu lado.

A pesar de que jamás hablamos, el chico me agradaba bastante, sentia que era una gran compañia, con el podía tocar una gran variedad de canciones de desde Kinks y los Beatles hasta los Angeles Negros y los Jaivas.

Prefería cantar con el antes de quedarme en el salón con toda la bola de pesados que había ahí.

Despues de todo el fin de semana pensando, el lunes por la mañana me desperte dispuesto a que ese dia iba a ser diferente, ese dia me propuse hablarle, me fui ansioso a la escuela con la guitarra dentro de su estuche en mi espalda y mi mochila apoyada en mi hombro izquierdo.

Aguante tres largas horas antes de salir a receso, tres largas horas con las voces de los profes mas insoportables que nunca, con un ruido de la gente que me daba migraña.

¿Que le pregunto? ¿Y si me ignora? ¿Y si le caigo mal? -me decia a mi mismo, imaginando como seria, incluso distrayendome de todas las clases- calmate weon, pucha Álvaro, de seguro es como tu -volví a decirme en voz bajita-

En cuanto el timbre de receso sonó fui con un paso veloz fuera del salón de clases con la guitarra entre mis manos.

Me senté donde me sentaba todos los días.
Gire mi vista desesperado buscando al chico de cabello negro, lacio, al mas puro estilo de un miembro de The Animals.

No hubo ningún rastro del chico durante 15 minutos. Me di por vencido y comence a tocar algunas notas resignado a que no iba a aparecer.

Simplemente no podia dejar de ver  a aquel lugar donde siempre se sentaba, estaba vacio, suspire profundo y toque por mi cuenta Here Comes The Sun.

One Shots de Los Bunkers. (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora