Día 1: McDonald's

4.6K 606 82
                                        


- Hola.

- ¡hola! tú debes ser Derek – saludo Stiles, sacando su mano de entre las tapas de la cama para saludarle.

- Sí ¿tú padre te hablo de mí? – preguntó. Tomo la silla del computador para sentarse cerca de la cama, por mucho que el molestara el olor a narcóticos que desprendía el chico.

- Casi nada, lo único que dijo que fue que te ofreciste a cuidarme ¿Por qué?

Derek lo miro y alzo una ceja, para luego pasarse una mano por el cuello.

- No lo sé.

- Ya enserio ¿por qué? – insistió con una suave sonrisa.

- Hablo enserio, no lo sé- confesó.

Stiles sonrió más ampliamente. Es tan tierno, como un hámster. Pensó el castaño y era perfecto para su plan. Se levantó con cuidado de la cama para evitar marearse, y fue a su closet para sacar una sudadera roja y ponérsela encima de su pijama.

- ¿tienes auto? -preguntó Stiles, tomando su mochila y echando sus pertenecías necesarias.

- sí, pero no te voy a llegar a ninguna fiesta- se levantó de la silla cruzándose de brazos. - ¿Qué planeas? Vuelve a la cama. – ordeno.

- No volveré a la cama -aseguro metiendo sus medicamentos. – eh pasado cinco años recostado en una cama, no pienso descansar más, ahora tengo la oportunidad de hacer las últimas cosas que quiero hacer antes de morirme. No la voy a desperdiciar.

- Está bien, te entiendo -dijo tocándose el entre cejo. – tu papá ¿sabe de esto?

- No, puede enterarse, o al menos por ahora – tomo su botella con agua y bebió para luego echarse dos pastillas a la boca. – si le dices ¡se volverá loco! Lo primero será que le fallé, lo decepcione, seré la cruz de su existencia luego, no me quitará el ojo de encima y moriré sin a ver cumplido de último deseos- explico dramático.

Derek lo miro escéptico. Cuando se ofreció a cuidarle no se esperaba que el chico fuera tan... activo, pero se regañó mentalmente, era mejor así que un chico postrado en su cama, sin moverse y sin reírse. Suspiro rendido. Eso le pasaba por abrir la boca.

- Está bien, te ayudare.

- ¡mi héroe! -festejo feliz, pero cuando fue a abrazarle el mayor lo paro.

- Pero con dos condiciones- sentencio, volviéndose a cruzar de brazos, serio.

- Está bien, dispara.

- Uno: no haremos nada que arriesgue tu salud, y dos: a la primera que te sientas mal volvemos a casa.

- No tengo nada en contra eso. Bien acepto- dijo extendiendo su mano, siendo estrechada por la de Derek.

Por alguna extraña razón, el lobo de Derek estaba feliz, inquieto, pero feliz, podía sentirlo moverse dentro de su pecho. El chico subió al asiento del copiloto y puso su mochila entre sus piernas. Resoplo, sentía que tarde o temprano iba a repetirse, pero en el fondo sentía que ayudar al chico era un deber que debía hacer.

- Bien ¿A dónde vamos? – preguntó el moreno encendiendo el auto, mirando al chico sacar un cuaderno de su mochila.

- Lo primero en la lista es...-dijo revisando. - ¡McDonald's!

10 cosas que hacer antes de morir //STEREK//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora