Estuve pensando en tí día y noche, en tus ojos oscuros, en tus labios rosados. Fuiste mí salvación, pero también mí perdición. Me sacaste de un agujero para meterme en otro.
No me duele el pecho como aquella vez, pues no te conozco, pero aún así no puedo decir que estoy alegre, y menos al pensar que te pensé y tú, ni te acordaste de mí existencia, ¡ojalá sí!, Ojalá me hayas recordado tanto como yo y sólo no me hayas visto porque no has podido, o no me dí cuenta, pero si no, tranquilo, tengo un botón llamado "borrar", y con el puedo acabar todo.
A.
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A de anonimato
PuisiEstá no es una historia como las demás, es algo más privado. No lo llamaría diario, ni blog, sino cartas de esas experiencias vividas en carne propia que, posiblemente, tú en algún momento también las vivido. Así que te invito a leer A de anonimato...
