El recuerdo de la promesa

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- ¿Pero qué están haciendo ustedes? – Konohamaru había ingresado al departamento de Naruto, y se sorprendió al ver la escena de los rubios.

Ino se separó de Naruto y lo pateó en dirección al baño para luego cerrar la puerta.

- No es lo que piensas Konohamaru... - Ino salió en dirección a la puerta se calzó sus sandalias y empezó a correr hacía la salida del bloque de departamentos donde vivía el rubio.

*Ino*

- No puedo creer que casí lo hago con Naruto... ­- Unas cuantas lagrimas empezaron a salir de los ojos de la Yamanaka.

- No se que pensar... fue excitante pero ahora me siento mal... no era lo correcto. – Ino dejó de correr, la hipersensibilidad en su entrepierna hacía que cada ligero roce le provocara un corrientazo desde su ingle hasta su nuca. – Mis piernas me tiemblan y este escalofrio no me deja pensar... maldición no debí haber ido a devolver el bendito kunai... -

Mientras tanto el rubio se vistió con la ropa que había dejado en el baño, salió de este y solo vio a Konohamaru parado inmóvil sin reacción.

- Konohamaru! ¿Dónde está Ino? – Naruto agarraba el kunai del piso y se calzó sus sandalias para salir a buscar a la rubia.

- Naruto Nii Chan, ella salió corriendo de aquí, no se a donde fue. – Konohamaru clavó la mirada en el suelo sabía que había hecho mal al interrumpir a los rubios.

- Bien quédate aquí... Y cierra esta maldita puerta. – Naruto saltó del bloque de departamentos y empezó a correr - Si activo el modo sabio la encontraré más rápido. – Naruto se quedó quieto un segundo y volvió a correr con el modo sabio activo. – Perfecto no esta lejos. – El rubio corrió más rápído hasta que la encontró.

Ella estaba caminando lentamente casí arrastrando los pies.

- Naruto... perdóname... pero yo nunca he... - Ino tenía la mirada perdida, estaba reflexionando sobre todo, tenía flashes del tsukuyomi infinito, de los gemelos, la casa y de Naruto. En ese momento sintió como los brazos de Naruto la rodeaban abrazándola por la espalda, ella se giró y se encontró con el rubio quien parecía asustado y desubicado.

- Ino discúlpame si te hice sentir mal, me propasé contigo no lo volveré a hacer. – Naruto la abrazaba fuertemente aprisionándola a su pecho, ella pudó sentir el latir del corazón del rubio, parecía que estaban sincronizados.

- No tienes que disculparte Naruto, yo fui la que entró a tu departamento y yo empecé todo, tú debes perdonarme. – La rubia se separó unos centimentros para ver a Naruto y por inersía volvío a besarlo, él correspondió el beso pero no fue un beso apasionado como el anterior sino un beso tierno que la consolaba a ella y calmaba a ambos.

Ella se separó del rubio y de su abrazó alejándose un poco.

- Naruto no esta bien lo que paso. – Ino sentía que el aire le faltaba, estaba rechazando al que admiraba y quería en secreto y que ahora deseaba con locura. – ¿Acaso esto es amor, del que tanto habla la gente? ¿Así se siente el amor de verdad? – Ino tenía la cabeza enredada, una mezcla de excitación y miedo la controlaban.

- Yo lo sentí bien y creo que tú también. – Naruto sonreía a la Yamanaka, ella podía ver el miedo y el deseo en sus ojos como si viera un reflejo de ella misma en él, al darse cuenta empezó a reir nerviosamente.

Naruto: El Sucesor del Sabio de los 6 caminos y su legado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora