-¿Que me dices de tus amigos?¿Estarán bien? -pregunta el señor Drake, penetrándome con sus ojos azules.
-Tengo miedo de que las malas suposiciones sean las mas asertivas...-respondo- Siento que les hare mucha falta, especialmente para Luna y Joyce.
-¿Cuales son tus motivos para quedarte?
-Ellas dos son mis motivos principales, el resto son motivos cotidianos de cualquier adolescente: buenos amigos, la preparatoria, por fin me siento a gusto con todo.
-¿Estarias dispuesto a desobedecer a tus padres por estas dos chicas?
-Esas chicas no son cualquiera, son especiales. Aun estoy bajo la responsabilidad de mis padre. Desafortunada y afortunadamente. Se que no me gusta la idea, la odio -suspiro- pero de nada valdra pelear contra ellos.
Suena la campana anunciando el fin del receso.
-Bueno Liam, es suficiente por hoy -me extiende su mano acompañada de una sonrisa oreja a oreja, como si hubiese olvidado todo sentimiento que, tal vez, le ha provocado esta charla- Te estare esperando mañana.
Sin pronunciar alguna palabra, extendi y le di un apreton de manos.
Al salir de la oficina levanto la mirada y me percato de que en las sillas de espera esta Marcus. Cruzado de brazos y con una cara de pocos amigos.
-¿Estas bien? -pregunto dirigiendome a el.
Me mira con desprecio.
-¿De verdad eso deberia importarte? -me cuestiona- Desaparece de mi vista, Liam.
Obedezco, me retiro del lugar y me encamino hacia el salon de clases. No me sorprende este comportamiento de Marcus, suele ser orgulloso mas de lo normal.
Han pasado dos días, dos días evitando a mis padres, dos días sin poder hablar bien con Luna ya que al parecer esta muy ocupada con su viejo y atractivo mejor amigo, que por cierto también fue su amor platónico; dos días evitando a Joyce y dos días asistiendo a estas tortuosas sesiones con el psicólogo Drake.
No es es que me considere loco o alguien con problemas de autoestima o familiares, simplemente considero la idea de desahogar mis pensamiento con alguien profesional, ya saben, tal vez halle un sabio consejo que puede que me consuele.
Llego al salon de clases y, como todo un chico educado, me detengo en la puerta para saludar al...¿Reemplazo del profesor?
-Señor...Liam ¿no? -pregunta la chica acomodandose sus grandes anteojos hipster.
-Sip, ese soy yo -digo fingiendo una sonrisa.
-Que bueno que lo encuentro -prácticamente yo la encontré- El profesor me ha dicho que usted esta exonerado en este examen.
-Ehm, gracias -Pequeño placer de la vida. Sonríe sin mostrar los dientes, me di vuelta y sali al pasillo cerrando la puerta del salon. Ni siquiera me tome la molestia de ver si Joyce estaba dentro del salon. Espero que no se moleste.
Camino por los largos pasillos del instituto con la esperanza de encontrarme con alguien con quien dialogar. Deseo fallido. Me dirijo al campus, me siento en la suavidad del cesped debajo de un arbol. Me coloco mis audifonos y dejo continuar con la reproduccion. Never say never - The Fray, es la musica que sono desde un principio.
Observaba a la adolescencia caminar, conversar entre ellos, compartiendo ideas, enamorandose, disfrutando el momento al maximo. ¿Realmente estoy listo para volver a abandonar a personas que son especiales para mi e importantes para mi vida?¿Por que los adultos, en ocasiones y mayormente en la adolescencia, nos hablan como padres y no como amigos? Hay que admitirlo, por mas que se esfuercen siempre trataran de protegernos, prefieren evitar que vivamos ciertas cosas. Es un cliche del que nunca se detienen a pensar con serenidad y tranquilidad.
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Te odio con mucho amor (Pausado)
Teen Fiction''¿Es posible odiar y luego amar?'' Los padres de Liam acaban de divorciarse, el se quedo con su mama lo cual produjo una mudanza inesperada. Ahora, lejos de todo lo que un dia amo y quiso, le tocara rehacer su vida: nueva ciudad, nuevos amigos, nue...
