Décimo séptimo Capitulo

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Después de orar y un poco más tranquila, se fue a la habitación con Camila, se paro en la puerta, ella estaba en compañía de Emily, Camila le pregunto:

Camila: ¿Dónde has estado Lolo?

Lauren: En la cafetería

Camila: Hablaste con el doctor

Lauren: Si, posiblemente te hagan cesárea, si no dilatas en las próximas horas

Camila: Y la bebé va estar bien

Lauren: Si, no hay complicaciones - mintió no quería preocuparla.

Emily: Ya que llegaste, me voy, llamé a mi tío, le dije que era innecesario que viniera, que tú lo llamarías cuando naciera, lo mismo a tu tía Camila bueno, adiós cualquier cosa me llamas Lauren.

Antes de irse

Emily: Lauren me acompañas - sabia que algo ocultaba - vamos a la sala de estar.

Lauren: Si, claro ya regreso Camz.

Emily: ¿Qué te pasa? aunque intentas parecer tranquila, algo te preocupa.

Se deshizo en llanto no pudo contenerse

Lauren: El médico me dijo que si las cosas se complicaban y Camila no dilataba, habrá que hacerle cesárea, pero también existe la probabilidad que se produzca una hemorragia durante el procedimiento que pondría en peligro la vida de las dos, el médico me ha pedido que en ese caso debo decidir entre Camila y Clara, dime como voy hacer eso, por un lado no me imagino criando la nena yo sola y por el otro no quiero perder a Camila, no quiero tomar una decisión así, son mi familia y las amo a las dos, no sé qué hacer-

Emily quedó estupefacta y preocupada - ¿Y qué has decidido? – preguntó

Lauren: Nada, no voy a perder las dos mujeres que más amo, dejaré todo a la divina providencia,ahora sólo quiero estar a su lado. Vete tranquila yo te llamo por si cualquier cosa.

Las horas pasaban y Camila no dilataba, y el dolor se hacía más insoportable. Lauren estuvo con ella todo el tiempo dándole la mano que Camila apretaba con fuerza cada vez que había contracciones. Le dolía verla tan adolorida y no poder hacer nada para evitar ese dolor, estaba desencajada con ojeras por no dormir. Aunque se acercaba el tiempo estipulado por el doctor para hacer la cesárea. Aún así se notaba en su cara lo mal que la estaba pasando, así que entono de broma le dijo:

Camila: Recuérdame, no tener más hijos, no ha nacido y estoy horrenda

Lauren: Vas a dejar a Clari, sin hermanos, ay como eres y no estás tan fea sólo un poquito

Camila: No me hagas reír que me duele.

Lauren: ¿En serio no vas a tener más hijos?

Camila: No sé, esa pregunta te la contesto después de que nazca, ahora en el momento te puedo decir que no, ¿y tú no piensas tener hijos?

Lauren: No me emociona la idea, menos viéndote así.

Camila: Nada, tiene que ver, dale hermanos tú

Lauren: Yo, ja, no la verdad no me veo en esas – señalando Camila - tenlo tú

Camila: Tú quieres que tenga más hijos

Lauren: Si, por qué no

Camila quedo sorprendida iba contestar cuando le sobrevino otra contracción, esta vez más fuerte, se le salieron las lágrimas del dolor, le dijo a Lauren - quita esa cara, no me voy a morir - el comentario hizo recordar la sugerencia del médico, así que muy molesta le dijo:

Lauren: No me hace gracia tu comentario

Camila al ver el semblante de Lauren, le dio miedo, pensó que quizás le estaba ocultando algo.

Camila: Lo siento, sólo era una broma.

Lauren: Pues, no las hagas, me asustan.

Camila: ¿Lolo tú no me estás ocultando nada, verdad?

Lauren: ¿A qué te refieres?

Camila: Es que estás muy rara, desde hace rato tienes ese tic en tus manos cuando algo ocultas

Mierda, pensó Lauren, como había llegado a quedar expuesta de esa manera, así que cambio las cosas

Lauren: Sólo estoy preocupada por ti, que tú y la nena salgan bien de esto, eso es todo, no te oculto nada.

Camila: ¿No me mientes?

Lauren: No

Camila: Estoy un poco alterada, el dolor es insufrible, llamar doctor, sí

Lauren: No será necesario, ahí viene

Entró el doctor para hacer el chequeo y ver la situación, Camila no había dilatado, así que les dijo ambas

Doctor: Prepararé el quirófano para la cesárea, Señora Jauregui puedo hablar con usted-

Camila: Doctor, Lauren, puede estar presente.

Doctor: No, exactamente en el quirófano, sino fuera detrás de un cristal por razones de asepsia, pero estará cerca; ahora si me disculpa, pronto vendrá una enfermera a prepararla, si me permite hablaré con su esposa un momento.

Ya a solas, el médico preguntó: - ¿Qué ha decidido?

Lauren: Amo a mi esposa y a mi hija, no quiero perder a ninguna de las dos, así que como médico le pido que haga todo lo posible por evitar una situación que las ponga en peligro

Doctor: Haré lo que pueda

Lauren: Sé que sí.

Lauren regresó con Camila que estaba muy nerviosa e intentó animarla, se sentó a su lado, la abrazó y le dio un beso en la frente.

Lauren: No te preocupes, todo saldrá bien.

Camila correspondió al abrazo, y por Dios, sintió de todo con ese beso además, su presencia le daba seguridad, se sentía protegida, cuidada, amada, para que mentirse sentía más por Lauren de lo que quería admitir, pero no sé atrevía a decirle nada, menos sabiendo que le gustaba otra persona, así que se dedico a disfrutar cada momento con ella, y le dijo:

- No sé, la verdad es que tengo miedo a que salga algo mal.

Lauren: No será así, tranquilízate, ya vienen por ti.

Camila: Vas estar cerca

Lauren: Si, y cuando despiertes, seré lo primero que verán tus ojos y conoceremos a nuestra hija juntas.

Camila: Lo prometes.

Lauren: Lo prometo....


BUENO CHICOS,NOS VEMOS,EN LA SEMANA,ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO ES CAPITULO.

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