capítulo 4

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La sigo rebasando sus pasos y acercándome a mi bolsa.

_Tranquilízate hadita, es solo mi celular_

_ ¿Hola?_ contesto, y miro que Diamantina regresa su espada a su lugar.

"Tonta"

Saca su lengua, y yo finjo estar dolida, colocando mi mano izquierda en mi pecho.

_Avril, hola, so-soy Zant_ balbucea.

_ah Zant, ¿qué pasa?_ me arrojo al sofá, quedando boca arriba.

_prepárate iremos a la ciudad... y de paso a ver una película, hoy se estrena una muy buena_ murmura rápidamente.

_ ¿y qué pasa si estoy ocupada?_

_Sé que no lo estás_

_ ¿Estás espiándome?_ Lo oigo reír nervioso.

_Puff nooo... en una hora paso por ti_ dice el joven enfatizando la primera frase. Y cuelga.

Bajo de la casita en el árbol, y me dirijo a otro árbol ubicado cerca del balcón de la casa. Trepo en él y me deslizo por una de sus ramas que me llevan directo a mi destino. Una vez en este entro a la casa en dirección a mi habitación.

"¿qué rayos me pongo?"

"Creo que no estaré lista en una hora"

Me acerco al armario, y sonrió al verlo tan organizado. Paso un par de minutos decidiendo que ponerme, hasta que finalmente me pongo de acuerdo conmigo misma. Coloco las prendas que pretendo usar sobre el sofá, y salgo de la habitación en dirección a la ducha. Una vez en ella me despojo de mi pijama, y me envuelvo en una rápida, pero refrescante ducha. De regreso a mi habitación, me encuentro a Diamantina husmeando entre mis cosas.

"¡Boo!"  Grito en mis pensamientos, y la veo estamparse contra una estantería soltando un grave chillido.

_ ¡ouch!_

La oigo quejarse, trazando círculos imaginarios con sus pequeños dedos en su frente. Sonrió y me aproximo al interior de mi armario con mis prendas en mano, para vestirme.

"¿Fisgoneando?"  Le hago saber a la pelirroja a través de mis pensamientos.

_algo así... _ la oigo decir desde el otro lado de la puerta.

_la habitación de una persona, dice mucho de su personalidad, podría argumentar que ni tu misma hubieras sido capaz de expresarme tu verdadera personalidad_
Y tenía razón, se me daba muy mal hablar sobre mí. Siempre me quedaba completamente en blanco, como si olvidara quién carajos era.

_Una imagen dice más que mil palabras ¿no?_

_a juzgar por la decoración de tu habitación, afirmo que eres una chica muy expresiva y creativa. Esta pared llena de fotografías, solo confirmaron mis dudas de que es tu verdadera vocación. También tienes muchas fotos de esta chica del cabello largo, asumo que es tu única amiga, lo que me lleva también a asumir, que no eres muy sociable. Las estanterías con libros me dicen que eres de las que pasa la nariz metida en ellos todo el tiempo, lo que me llevo a imaginar que no sales mucho, y eso explica tu pálido tono de piel. Esta otra pared con postales de diferentes lugares en este planeta, me llevarían a pensar que son los sitios que pretendes visitar en el futuro; pero me atrevería a apostar, que en realidad son los sitios a los que viajaste a través de tus sueños_ Diamantina deja de hablar por unos segundos y continúa. _según estas fotos que encontré en el cajón de tu mesita de noche, tocabas el piano, y cantabas en el coro de la iglesia desde pequeña; también sales con la chica del cabello largo, y al parecer ambas solían tener el cabello castaño. Sospecho que ahí fue donde se conocier..._

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