~Hace tres años atrás~
Bueno, esto no puede llegar a ser peor, dejar la ir sola me asusta. En serio quisiera ir con ella. Estúpida económia.
—¿De verás irás tu sola y no nos llevarás?—le dije haciendo pucheros— Sam y yo queremos darle la sorpresa a la abuela también.
—Ya te dije Alice, no puedo llevarlas conmigo—Dijo con su cara de madre protectora— además sabes que Sam sufre de asma, nada más tiene 2 años, tengo miedo a que sufra un ataque mientras estemos en el avión— añadió—.
Gruñí— está bien, le mandas mis saludos a la abuela—acto seguido la abracé y ella me besó en la frente— cuídate.
—Te quiero, Alice, cuida bien de tu hermana, regresaré dentro de dos semanas — besó mi frente denuevo y se fue en el taxi que la esperaba al lado de la acera— ¡No olvides hacer tus deberes! —gritó—.
—Si, si, ¡Ya lo se!
Han pasado siete horas desde que mi madre se haya tomado su vuelo. Acabo de entrar en un restaurante cerca de casa con Sam, eran las 12:50p.m. cuando anuncian en las noticias que hubo un accidente de un avión que hiba directo a Australia. En ese momento me dió un vuelco el corazón.
—El avión que salió en horas de la mañana directo a Australia ha sido encontrado en pedasos por una comunidad de capemesinos que hallarón los restos en un bosque, se dice que hay 52 muertos, 46 heridos y el resto desaparecido. Habrá un informe más detallado en la emisión de las 7 de la noche...
Mierda.
Saqué mi teléfono y marqué el número de mamá
—vamos mamá... responde —susurre apenas audible, y seguí marcando —.
No contestaba. Las lágrimas corrieron una tras otra por mi rostro; Sam notó mi rostro humedecido y preguntó con su vocesita casi inentendible:
—Ali, ¿Por qué lloras? ¿Ya no hay helado?
Sequé rapidamente las gotitas de agua salada —Si, Sam, se ha acabado el helado de brownie — le mentí, no quería verla llorar, es mi hermanita, mi única hermanita, ya no me queda nadie más a quien querer, solo a ella, es mi responsabilidad desde hoy en adelante, debo hacer una sonrisa en su pequeño rostro cada vez que lo necesite. La quiero mucho como para perderla a ella también.
—Que tal si regresamos a casa ¿vale?
—¡Shi!— le sonaron las tripitas casualmente — ¡Tengo hambre, Ali!
A las cuatro de la tarde recibí una llamada anónima, era desde Australia, llamarón para decirme que hayarón el cuerpo de mamá y que lo sepultarán allá con mi permiso, acepté y colgué. Un par de lágrimas salieron de mis ojos rojos.
***
—¡Ali! ¡Despierta!—gritó—.
—En cinco... minutos, mamá... —dije adormilada, abrí los ojos en seguida y recordé que ella ya no estaba— ¡Coño! ¡¿Qué hora es?! —giré mi muñeca izquierda— ¡Las 6:52a.m.! ¡Me va a matar tu profesora! ¡Me va a matar el profe de Historia! —Salté de la cama dando trompicones de un lado a otro—.
Diez minutos después ya habia dejado a Sam en el Kindergarden, fue un alivió poder llegar antes de que cerraran las puertas, pero yo no me salve de ningún que otro regaño del Sr. Fitzgerald, siempre de gruñon y mandón. ¿Por qué no mejor va a mandar a callar al perro de su casa? Lo malo es que es muy bipolar, cuando me vió a la cara unos segundos, y luego dijo:
—Oh... Discúlpe señorita Alice, no recordaba el accidente que tuvo su madre el día de ayer, mis grandes condolencias— me tomó los hombros con ambas manos— debe estar pasandola terrible, y yo aquí regañandola, le ofresco mil discúlpas una vez más, espero que su estado de anímo se recupere pronto.
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Now is better
Teen FictionAlice, una chica que solo contaba con el apoyo de su madre hasta que algo más sucede y todo se convierte color blanco; no hay nada que pensar, la vida de mami he hija ha sido destruida, no sentimientos algunos por otras personas. Alguien extraño apa...
