Despierto por el fuerte sonido de como alguien toca la puerta de mi habitación. El sonido no es tan fuerte como para despertarme de un susto, pero no deja de lado que el constate golpeteo en la puerta sigue siendo irritante. Abro los ojos y dirijo mi vista a la puerta que se encuentra a pocos metros alejada de la cama en la cual he estado durmiendo.
Giro mi cabeza sobre la almohada y miro hacia el pequeño mueble a un lado de mi cama donde se ubica el reloj electrónico. Veo como este muestra en números verdes las 6:15 de la mañana. En cuanto vuelvo a girar mi vista hacia la puerta el sonido se detiene. Decido tomarlo como iniciativa para volver a dormir, pero en cuanto vuelvo a cerrar los ojos escucho como el leve e insistente sonido de la puerta siendo golpeada desde el otro lado de la habitación vuelva a invadir mi entorno. Siento como mis cejas se fruncen involuntariamente y me pregunto a quién se le ocurre tocar la puerta a estás horas de la mañana.
Tomo un largo y profundo respiro mientras me paso las manos por mi cara. Me siento apoyando mi espalda en la cabecera de la cama y estiro mis brazos frente a mí en un intento de desperezarme. Remuevo las largas y gruesas colchas que cubrieron mi cuerpo durante la noche. Busco mis cómodas pantuflas en el suelo y las calzo antes de levantar mi agotado cuerpo fuera de la cama. Camino a la puerta y tranquilamente. Antes de pensar en abrir la puerta miro a mi lado derecho, en donde se encuentra el espejo de cuerpo completo a un lado de la puerta. Me aseguro que mi cara tenga buen aspecto porque lo último que quiero es que alguien llegue a ver mi cara con pocas horas de sueño. Si pudiera decir con certeza diría que he dormido cerca de seis horas, ya que el concierto terminó cerca de las diez de la noche el día de ayer. Calculando que estuvimos cerca de dos horas en aquel pequeño establecimiento donde venden pizzas a altas horas de la noche, y mi llegada al hotel pasadas la media noche. No he tenido una buena noche de sueño y lo último que quiero es que alguien quiere verme así.
Al verificar que no causaré un espanto matutino decido ver quién es. Miro por el pequeño orificio de la puerta y distingo un chico con uniforme quien vuelve a tocar la puerta en el momento que alejo mi mirada del orificio, lo que me causa un pequeño susto. Ubico mi mano en mi pecho y tomo un profundo respiro antes de abrir la puerta y ver como un chico de cabello castaño da un paso dentro de la habitación. Soy consciente de que inspecciona el lugar antes de que sus ojos azules se topen con los míos. Veo como me inspecciona antes de volver una pequeña hoja en su mano izquierda.
"¿Usted es la señora Hemmings?" Pregunta algo sorprendido.
No puedo evitar fruncir el ceño al escuchar mi supuesto apellido, pero recuerdo que la reservación está a nombre de Casielle Hemmimgs y asiento. Veo como él sonríe y vuelve su vista a el papel en su mano. "Buenos días, señorita. Lamentamos despertarla, pero tenemos ordenes de traerle el desayuno a las 6:15 de la mañana. No pretendemos molestarla, sólo seguimos ordenes." Dice tranquilamente.
"No hay problema, " digo restándole importancia. Él vuelva a asentir con una pequeña sonrisa.
Veo como sale de la habitación y regresa en poco tiempo empujando un pequeño carrito con unos platos de comida en él. Deja el carrito enfrente de mi cama y pone unos cubiertos antes de volver a hablar. "Nos pidieron que le diéramos un zumo de naranja, unos panes tostados con una variedad de mermeladas, tres hotcakes medianos, unos huevos revueltos con tocino y unas frutas picadas." Dice señalando coda platillo antes de tenderme una tarjeta del hotel con un númeroen ella. "Si necesita algo más, estamos aquí para servirle," dice tranquilamente, asiento y tomo la tarjeta.
"Gracias," Digo tranquilamente. Él me mira y sonríe antes de dar la vuelta.
"Que tenga un buen día, señorita." Dice antes de salir por la puerta sin darme tiempo de contestar.
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Boyfriend | Luke Hemmings
Fanfiction- Sin editar - Para ser la novia de un famoso, debes hacer muchos sacrificios.
