Narra Cass.
Subo la cabeza para mirar por la ventanilla del avión mientras nos alejamos de la cuidad y solo se pueden ver las nubes. Sonrío con nostalgia mientras recuerdo los últimos minutos en la ciudad.
Despedirme de Emily fue algo nostálgico. Estoy acostumbrada a las despedidas, pero sé que volveré a ver a esas personas; con Emily es diferente, espero volver a verla. Fue divertido pasar la tarde y las pocas horas que tuvimos juntas. Un poco de tiempo con otras chicas.
Me revuelvo incómoda mientras busco una posición cómoda, pero una mano me detiene.
- Ya duérmete, - me dice Luke tomando mi cabeza para volverla a poner en su pecho.
Con una sonrisa le miro desde mi posición, tengo su hermoso perfil a la vista. Puedo ver perfectamente su barbilla, sus lindas mejillas y su pequeña nariz.
Tristemente, no alcanzo a ver sus ojos azules, ya que sus ojos están cerrados, pero puedo ver sus lindas pestañas casi tocar sus pómulos mientras respira tranquilamente.
- Créeme que puedo sentir tu mirada a pesar de no verte. – dice abriendo uno de sus ojos y puedo deleitarme con su lindo color azul cuando me mira - ¿No quieres dormir? Aun nos quedan unas dos horas antes de llegar a Europa. – Dice volviendo a cerrar los ojos mientras se acomoda nuevamente poniéndome sobre sus piernas.
- ¿De verdad quieres dormir? – Le pregunto acomodándome en su regazo. Luke vuelve a abrir un ojo, antes de sonreír y abrir los dos. Se pone recto en su asiento y se inclina hacia mí.
- Si no quieres dormir podemos hacer otra cosa, - dice sonriente subiendo y bajando sus cejas mientras pasa su mano por mi espalda lentamente.
Lo miro perpleja y le doy una pequeña bofetada sin fuerza para que se quite.
- Luke, - le regaño.
- De acuerdo, me calmo. Nada de eso cuando estén los chicos con nosotros, – dice subiendo sus dos manos al aire en forma inocente. – Pero si no vamos a dormir, como lo prometiste... – dice mirándome detenidamente. - ¿Quieres ver algo que te compré? – me habla con una sonrisa traviesa.
- Te dije que ya no me compres cosas. Sabes que amo tus regalos, pero... Luke, cariño y novio mío.
- Repítelo, dice sonriente.
- Egocéntrico, ni tu ni yo somos buenos comprando regalos para el otro. – Le recuerdo dándole un rápido beso en sus labios. Luke me mira con sus cejas fruncidas y voltea la cara. – Y por esto te quiero. – digo sonriente subiéndome a su regazo a ahorcajadas para tenerlo de frente y poner mis manos en sus mejillas para que me mire.
- El regalo que te di en nuestro aniversario estaba bonito y lo aceptaste con gusto. – Dice sin dejar quitar su ceño fruncido y ubicando sus manos en mi cintura.
- Me hiciste quedar como mala novia.
- Pero te gustó, - dice sonriendo mientras alza su barbilla con orgullo.
- Me gustó, es cierto. – Digo rodando los ojos, sonriente.
Por nuestro quinto aniversario, Luke y yo acordamos no hacer nada muy especial, pero me sorprendió con un regalo cuando recogíamos todo para entrar a la casa. No pude evitar reírme a carcajadas cuando al abrir la pequeña caja, saqué de ella una camisa blanca de algodón, con su cara en la parte trasera y con su nombre en la parte delantera. Terminé usando esa camisa el resto de la velada, algo que Luke de verdad amó.
- Tienes al mejor novio, ¿no? – Dice besando mi mejilla.
- No pienso alimentar tu ego, – le digo dándole un pequeño golpe en la frente que lo hace reír mientras se remoja los labios con la lengua. Tomo mi bolso del suelo y saco una pequeña bolsita negra de él. – Hablando de regalos, Luke. Primero te daré lo que yo te conseguí, para no quedar mal con el tuyo.
- Pensé que me darías otro regalo por ser buen novio, - dice pasando su mano debajo de mi blusa por mi espalda.
- No, cariño. Si sigues así, no conseguirás nada. – Lo regaño mientras volteo a los lados para asegurarme que nadie nos vio.
- Mi chica es mala, - dice acercándome para abrazarme mientras besa mi cabeza.
- Déjame, intento darte algo. – Me alejo y le entrego la bolsa que él toma y la inspecciona rápidamente antes de abrirla y sacar la primera cosa que toca. Una bolsa de gomitas.
Veo como sus ojos brillan y las pone sobre mis piernas mientras toma una bolsa roja pequeña y me la entrega con una sonrisa malévola.
Frunzo el ceño, pero termino riendo al tomarla. Estoy a punto de abrirla cuando Luke me detiene y se acerca a mí.
- Personalmente, te sugeriría verla cuando estemos solos, linda. – Me susurra en el oído haciendo que mi piel se ponga de gallina mientras mi cara se torna de color carmesí.
- ¿Cómo estuvo tu tarde sin mí? – Pregunta sin mirarme mientras abre un pequeño paquete de golosinas naranjas. - ¿Me extrañaste?
No puedo evitar soltar una risa ahogada y lo golpeo con la bolsa que me dio sin fuerza. – Eres un degenerado.
- ¿Eso es un sí? – pregunta mientras intenta abrir el paquete con sus manos, y al no lograrlo a la primera, usa sus dientes para abrirlo.
- Claro que sí. – Le digo con una sonrisa, tomando el paquete y abriéndolo con el abre fácil. - ¿Quién no extrañaría a alguien que siempre te hace reír?
- No me mandaste ni un mensaje. – Dice haciendo ojos de perrito, que desaparecen cuando le entrego la bolsa con sus dulces.
- No porque tuve una tarde de chicas. – le hablo mientras le doy un rápido beso.
- Me dejas de lado, soy tu novio y soy yo quien debería tener tu atención.
- Sabes que te quiero, pero necesito estrógeno. No podía dejar que tu testosterona arruinará mi tarde de chicas.
- Pues, tengo entendido que amas mi testosterona. – Dice metiéndose unas golosinas en su boca. – A veces unas noches más que otras. – dice riendo mientras mastica y me guiño el ojo.
Lo miro perpleja con los ojos como platos y abro la boca para hablar, pero Luke sólo me mira alzando y bajando sus cejas. Alzo mi ceja izquierda, sin dejar de mirarlo.
- Ya deja de decir esas cosas, maldito. – Le digo golpeándolo con la bolsa entre cada palabra. - ¿Sabes qué? Devuélveme eso.
Luke me mira y se ríe mientras mastica las gomitas sosteniendo el paquete alejado de mí.
- Cass, vamos. – Habla riéndose. – Dame un beso. ¿No quieres pasar tiempo con tu hombre?
Descarado.
Solo lo miro con mi ceño fruncido sin moverme de donde estoy.
- Apenas tienes tiempo conmigo. – dice acercándome a él. Me envuelve con sus brazos y pone su cabeza en mi hombro. – Abrázame. – murmura sin moverse.
- Eres muy raro, Luke. – digo acariciando su cabello.
- Y aun así me quieres, ¿verdad?
- Tristemente, sí.
- ¿Ya podemos dormir? – habla mientras inclina el asiento hacia atrás quedando casi en horizontal.
- Sí, - digo mientras me muevo para ponerme a su lado.
- Al fin.
Luke se acomoda y se pone de lado mientras pasa uno de sus brazos sobre mi cintura para abrazarme. – Buenas noches.
- Duerme.
*
Hola! Perdonen la tardanza. Inicié nuevo tetra en la universidad y me están haciendo añicos. Ja! Aquí está el nuevo capítulo, espero que les guste.
-A
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Boyfriend | Luke Hemmings
Fanfiction- Sin editar - Para ser la novia de un famoso, debes hacer muchos sacrificios.
