saliendo de mi cuerpo
me miro desde afuera
la bolsa de sangre que dejé atrás
me observo otra vez, derramando lágrimas
desangrándome
derritiéndome
todos los días nada tiene sentido
¿por qué?
la respuesta está en ese mísero ser
que veo tendido en mi cama
la respuesta está en su enmarañado cerebro
tan difícil
cada vez se dificulta más
no quiero tu ayuda
no quiero nada más de este mundo
no confío en nadie
tengo
que incendiar esa cama
esa pieza
esa casa
esos libros
esas personas
todo debe arder
sólo el fuego puede sanar
las más profundas heridas
así fue escrito
