III. Despejado

12 1 2
                                        

No quedan más que unas pocas personas, entre ellas mis suegros y Jack.
–Es hora de irnos –anuncia Jack –mis padres se encargarán del resto.
Llamamos un taxi, ninguno se siente capaz de conducir sin provocar otro accidente. No queremos más muertes, nadie lo soportaría, yo no lo haría.

Para que nunca olvidenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora