Tengo un gran problema. Han pasado un par de meses desde aquello y sigo pensando en si de veras me gusta Blake, no se qué hacer, ella es genial y eso pero... no lo sé, se me hace raro que una chica que puede conseguir a cualquiera con un solo dedo me elija a mí.
Pero ahora estoy preocupado por otras cosas, se oye por ahí el rumor de que hay un asesino que anda suelto por la cuidad y no me gusta nada.
Últimamente a desaparecido bastante gente y han aparecido a kilómetros de la ciudad atropellados y torturados brutalmente, todos tienen la edad que tengo yo año arriba año abajo.
Hoy me toca irme de ayudante a la universidad, ya que estoy preguntaré a mi profesor de criminología si sabe algo de esto.
Aún es por la mañana, tengo tiempo hasta que empiecen las clases, así que no hay problema, he quedado para hablar con Hannah, hemos quedado en el parque y yo ya voy de camino, son las 6:53 de la mañana y casi no he dormido, últimamente duermo relativamente poco y eso no me ayuda en los estudios, ni en nada.
Hemos quedado en la cafetería de enfrente de la uni, así que allá voy.
Ya estoy dentro, mirando alrededor buscando con la mirada a Hannah, a quien veo a una esquina algo apartada de las mesas principales.
Estamos sentados, sonriendo y tomando nuestro chocolate caliente, un silencio algo incómodo está presente y no suele gustarme eso.
-y... ¿cómo te va con Mark?- dije para intentar romper aquel silencio que amenazaba con ponerme más incómodo de lo que estaba.
-bien, bueno, últimamente no demasiado bien pero... ya se superará- y otra vez callados, el silencio nos volvía a invadir y yo sentía que necesitaba hablar de Blake o de Abraham, persona con la que ya no me hablo mucho por lo que pasó, odia mucho que esté cerca de Blake...
Miré el reloj, 7:09, solo habían pasado unos 10 minutos aproximados y ya no sabemos qué decirnos, Hannah y yo estamos algo separados desde aquel día, odian muchísimo que esté cerca de Blake.
-bueno... esto... Hannah, debo irme ya a la universidad- me levanté de mi asiento terminando el último sorbo de la taza de chocolate caliente y salí por la puerta, tan solo eran las 7:20 y yo entraba a las 8:30, ¿qué hago yo una hora solo?
Estuve dando una vuelta por el parque, me senté en un banco cercano al lago y me puse a revisar mis deberes y todo lo que tenía para entregar hoy cuando noté unos brazos rodearme el cuello por detrás despacito.
-Hola principito...-la voz de Blake en mi oído susurrando me dio un escalofrío, de verdad me encantaba su voz, pero, Aaron, tranquilízate, termina tus estudios y ya tendrás tiempo de enamorarte.
-Hola Blake...- y sonreí indiferente, ella me miró a los ojos y me dio un tierno beso en la mejilla.
-Oye, Aaron, ¿por qué a mí no me pones ningún apodo cariñoso?-dijo mientras se sentaba a mi lado y miraba mis papeles.
-Pues... y... ¿Cuál quieres que te ponga?- dije suspirando mientras seguía poniendo los papeles en orden para guardarlos.
-Princesa me gusta, llámame así- y me cogió el brazo para ponerlo en su cintura formando un abrazo.
-okay, princesa...- no es que me encantara este apodo, pero si a ella le gustaba...
-genial, principito - y me besó la mejilla, aún no estaba acostumbrado, por esa razón notaba que mis mejillas se enrojecían.
Blake se me subió encima de mis piernas mientras me abrazaba pasando sus ligeros brazos por mi cuello despacio. Yo por mi parte no supe qué hacer, entonces la imité abrazándola de la cintura despacio. Su respiración estaba en mi hombro y su cuerpo calentaba mis frías manos.
Hannah pasó por delante nuestra, la cara la tenía tapada con las manos e iba corriendo hacia alguna parte.
Después de estar en ese abrazo un buen rato, se separó de mi y se levantó.
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¿Un cuento de hadas?
Fiksi RemajaTengo 22 años y vivo en un cuento de hadas, o al menos vivía, hasta que ella llegó. Todas las fotos fueron sacadas a través de internet.
