Regrese a casa después de algunos días en Las Vegas, mi departamento en el centro de la ciudad era mi lugar favorito, sentía tanta paz, podía pensar tranquilamente sin tener a alguien hablando o gritando a mi alrededor. Su vista era increíble, más de noche cuando todos los edificios que me rodeaban se iluminaban. Mi parte favorita del día.
Tenía muchas cosas que hacer, llamar a mis padres, contestar correos diciendo que no haría ningún comentario o entrevista acerca de mi relación, ignorar a Javier, desempacar, ignorar una vez más las llamadas de Javier y de cualquier otra persona.
Lleve las maletas a mi habitación, otro día sacaría todo para lavar. Fui a la cocina, puse a calentar un poco de agua para hacer un café y después irme a ver alguna película o serie. No tenía cabeza para ninguna otra cosa.
Mi celular comenzó a vibrar, lo tomé y mire la pantalla.
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Desde que aterrice Saúl comenzó a llamarme, no éramos nada pero la prensa se encargó de inventar cosas sin sentido. Tome la llamada y fui a terminar de preparar mi café.
-Sí,hola,¿habloconlanoviadeSaúlAlvarez?
-Que gracioso Saúl, brincos dieras.
-¿Cómoestas?Apartedefea.
-Me dice fea el que subió una foto mía y puso que estaba bien chula.
Su risa lleno mis oídos e inconscientemente me hizo sonreír.
-Esefueungranerror,peroyadime¿cómoestas?
-Un poco mejor, quieras o no aún me duele la noticia.
-Sabes que, déjame pensar las cosas un rato, te llamo después Saul, te quiero feo.
-Estábienfea,yotambiéntequiero.
Colgué y me senté en el sillón de la sala, tenía que pensar y aclarar lo que sentía, no quería separarme de Javier pero tampoco quería quedar como la mala.