Mi corazón va a mil, puedo sentirlo, mis manos sudan y mis piernas quieren moverse de un lado a otro, me encuentro nerviosa al saber que voy a poder conocerlo al fin, la curiosidad me mata y me aturde al mismo tiempo....
De pronto estuve tan agradecida con la persona que me fue a dejar. Mi sonrisa se puso en una u, intercambiamos saludos y me abrazó sin motivo alguno, eso fue un poco raro, pero me gustó y respondí a su abrazo, me sentía nerviosa, subimos al auto; me tocó ir sentada encima de él, algo romántico y pervertido, sentía su erección abajo de mi trasero mientras que su mano iba entrelazada con la mía, tiende a ser un sueño pero es bien real. Llegamos a una fiesta horrenda y salimos por las mismas, ayudó a que me sintiera más cómoda para caminar y agarró mi mano mientras regresábamos al auto, subimos al auto de nuevo y nos dirigimos a comprar alcohol, ya iba a ser la hora de que yo llegara a casa, pero no, me quedé con él, eso era lo que quería, fuimos a casa de alguien, el silencio se comía a más de una persona, empezaron a servir el alcohol mientras me acomodaba... el alcohol empezaba a molar y el ambiente algo, aunque me sentía rara con sus amigos agradecía en silencio que estuviera a mi lado, aún seguía nerviosa y un poquito incómoda, en el tiempo que iba entrando más alcohol a mi cuerpo me empezaba a poner mejor y, jugando verdad o desafió me tocó lamerle unos cinco centímetros de su cuello, nunca había hecho nada eso de esa manera pero fue algo caliente, después estuve más tranquila cuando me dio un beso cálido en un desafío de segundos, minutos después me tocó desafió de besarlo por tres minutos, fuimos a la cocina y me senté a lado del fregadero, lo abracé y él hizo lo mismo mientras olía mi perfume , se puso a la misma distancia que estaba yo y empezó a besarme, bueno no, empezamos. Estuvimos ahí trece minutos con cincuenta y seis segundos. Caminamos a la habitación y nos tiramos sobre la cama, mientras devorábamos nuestras bocas, recorría mi mano por su espalda y mis uñas se hundieron en aquella, agarre su cabello y lo jale con mucho cuidado, él hizo lo mismo pero más duro, sin compasión, el placer que absorbía era totalmente diferente a otro antiguo, recorrió su lengua por mi cuello hasta llegar a mi oreja, luego bajo hasta llegar a mi pezón izquierdo y jaló de el con su boca, minutos después se empezó a quitar la camisa y yo sólo estaba al pendiente de su pecho totalmente ardiente y marcado, una vez fuera la camisa empecé a recorrer mi mano por su pecho, conociendo cada parte de él, sus muslos se movían en mi entrepierna por encima de mi pantalón, literalmente estábamos vestidos, no llegaríamos a otro punto de calentarnos... aunque lo haya deseado con todas mis fuerzas. Sólo fui clara que no quería eso, que sí lo hubiera querido, no hubiera perdido oportunidad de haberlo hecho. Eran 4:35 de la madrugada, mientras seguíamos bebiendo y algunas chicas ya iban mal, yo estaba bien a lado de él, sabía que me matarían en mi casa pero no tenía pizca de miedo. Pasando una hora más salimos de ahí cogiendo rumbo a casa, al llegar a casa quedé castigada por dos meses pero no lo sentí así, igual lo seguí viendo en los siguientes días. Lo más emocionante es hacer locuras por alguien y eso fue lo que acabamos haciendo.
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Desahogándome.
De TodoAdmiró las personas que a pesar de caerse, se levantan y continúan aún sabiendo que es muy duro seguir luchando pero aun así, lo intentan. Yo, yo estoy en la línea recta, no soy perfecta, ni mejor ni peor que nadie, sólo soy yo.
