capitulo 3: el café mas dulce

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Con nostalgia por que dejaba a un gran amigo, iba de regreso en la cangoo. Cuándo recibí un mensaje de WhatsApp:

<Se que de algún lado te conozco>
<quién eres?> respondí
<lo siento, soy Martín el chico que adoptó a Dom y se que de algún lado te conozco> en ese instante se me dibujó una gran sonrisa y mi corazón se aceleró
<Jajá no lo sé solo voy a la universidad y estoy en el refugio>
<a que universidad asistes? >
<a la única que hay en la ciudad 😂>
<ah claro.  Jaja q estas estudiando? Yo voy a la misma>
<que bien! Yo estudio para ser veterinaria estoy en tercer año y tu?>
<debí imaginarlo…  administración de empresas cuarto año. Cuando vendrás.?>  ¿estoy soñando?  Alguien…  que me pellizque
<el jueves de la próxima semana a visitar a Dom>
<ok espero verte en la universidad esta semana 😉>
Este chico sexi asistió todo el año a la misma universidad que yo y no me percate de su presencia?
Mañana asistiré mas temprano que nunca. Tema de conversación: mi favorito, Dom.
Temprano en la mañana me levante a la primera que sonó mi alarma. No hizo falta posponerla, el solo pensar en Martín y que iba a mi estar presente con esos ojos café, su mirada intensamente sensual, su voz grave y a la vez suave me provocaron un mini insomnio

Eran las 8:10 y mi primera clase era a las nueve claramente yo estaba en la universidad. Sabia que probablemente no habría forma de que estuviera en pareja otra vez, tampoco soy de esas que les gusta andar por ahí teniendo sexo solo una noche por una calentura. Pero por lo menos quería admirar ese hermoso hombre que hace que me estremezca cuando pienso en el.

Por un momento recordé los chicos que me presento mi amiga Melody para que no estuviera sola. Algo así como una cupido.

El que no quería sexo en la primera cita, lo quería una semana después. Es imposible volverse a enamorar de alguien que valga la pena. Aunque mi ex no lo valía mucho

Caminaba por los pasillos de la universidad cuando lo vi. Llevaba unos jeans, camisa, zapatos y una chaqueta todo su vestuario era negro haciendo resaltar su blanca piel
llego tarde a su clase y por ende no lo dejo pasar el profesor cerrándole la puerta del salón en su cara.

Cuando se dio vuelta, estaba yo a un par de metros detrás. y me dirigió una sonrisa de lado. Mi corazón se detuvo por un momento … si, se acercaba hacia mi.

-hola Aby ¿Cómo te encuentras?
-hola bien, gracias ¿y tu?- pensé dentro me mi que era lindo que recordara mi nombre

-bien- mirándome con una sonrisa -¿también llegas tarde?

-si también- si claro para no decir que estoy esperando desde hace 20 minutos para verte como una desesperada

-¡que bien!-exclamo – tengo hambre, Salí apresurado y no tuve tiempo de comer nada ¿y tu… desayunaste?

¿esta tratando de hacer lo que yo creo que va a hacer?

-no, no tuve tiempo

En ese instante se le dibujó una gran sonrisa en su rostro dejando ver sus hermosos y perfectos dientes.

¡diablos! No podía dejar de mirar esa hermosa sonrisa era perfecta por donde la mire, hasta tenia unos hoyuelos que me derretían

-yo voy a desayunar a la cafetería que esta a unas cuadras de aquí ¿quieres acompañarme? Vamos en mi auto.

Sentí como el corazón bombeaba sangre hasta que mi yugular ejercía presión en el cuello. Sentía cada uno de los latidos del corazón y era como un código morse que me decía: si, si ¡si!

-claro, me encantaría. Adelántate, yo iré al baño y te encuentro en tu auto

Al salir estaba apoyado sobre el capó de su auto. Tenia un BMW (lo se porque vi el logo en la parte frontal del auto) y de color blanco haciendo juego con su perfecta piel

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