capitulo 15: Bendito regalo.

14 4 0
                                        

Ha pasado algún tiempo de aquella mágica noche de sábado.  Y han pasado más noches mágicas.

Estoy en la cafetería de la universidad tomando mi café sola en la mesa esperando a Martín para irnos.

Estamos en época de finales y se acercan las fiestas. Pienso en qué regalarle a Martín, a Melody y a Loan; y en como hacer porque debo recursar farmacología.

Respecto a las fiestas hemos decidido con Martín pasar las dos juntos. Navidad con mi familia y año nuevo con la suya.

En el pueblo donde vive mi familia tenemos la costumbre de juntarnos con la hermana de mi padre y hacer un fiestón después del brindis. Con baile, alcohol y el mejor ambiente familiar.

*No hay terreno de la abuela por el cual pelear si es lo que te preguntas. Así que es muy amena, muy pacífica*

Pero por el momento me debo seguir concentrando en el último final de mañana. Y en el exigente profesor.

Volviendo a la tierra, ahí viene Martín con Pía.

Pía: -Aby felicítanos. Acabamos de aprobar informática contable-

Nos abrazamos los tres y les dije: -los felicito chicos-

Martín: dime Aby, ¿a ti cómo te fue?

Solo bajé la mirada decepcionada -he desaprobado farmacología-

Martín tomo mi mentón y levantó mirada

M: lo lamento tanto. Pero no debes decaer lo lograrás, yo lo sé, tienes mucho que ofrecer.

P: ¿farmacología? Querrás decir "lectura de geroglíficos" no se cómo deben aprenderse tantos nombres de medicamentos y tan complicados. Hasta deben entender cómo funcionan. Menos mal que yo estudio administración. No podría como tu.

A: gracias chicos por su aliento.

Abracé a Martín para sentirme consolada. Se separó de mi para ir a comprar un café y volvía.

No paso ni diez minutos que se fué y vino Álex. -Aby, hola, ¿como te ha ido?-
-¿que tal? Me ha ido bien en todo menos en una-
-Lo lograrás, yo se que tu eres capaz-
-muchas gracias Alex.

Mis ojos se empañaron de frustración y el solo atinó a abrazarme. Tan pronto lo abracé  escucho que Martín aclaraba su garganta atrás de mí. Con Álex soltamos el abrazo

M:-Aby te compré un chocolate.-
-gracias amor- tomé el chocolate y le di un pequeño beso en los labios de agradecimiento.
Alex: -hablando de regalos, te traje tu regalo de Navidad. ya que es el último día del año en que te veo. Aprobé todo y esta noche viajo a pasar las fiestas con mi familia.-

Sacó una​ pequeña caja que contenía un brazalete de oro con un dije en forma de corazón. Extendí mi mano y me ayudó a ponerlo.

Era una situación incómoda y Martin lo fulminaba con la mirada, pero no decía nada porque no es su estilo ser un patán. Mientras tanto Álex gozaba cada músculo que hacía notar la cara de odio de mi celoso novio.

Nos despedimos y se fué. A todo esto, Pía, se paró incómoda y dijo: -voy a comprar algo, los dejo que hablen- y se marchó.

Solo para romper el silencio sepulcral que había dejado Axel miré expectante a Martín y pregunté.
-¿estas enojado?-
-¿debería estarlo?-
-no lo sé, quiero saber qué te pasa porque hasta recién estabas bien.-

-no estoy enojado, solo un poco molesto. Éste chico viene, te abraza y te da un regalo. Para ser sincero, me molesta. No quiero que te dejes de hablar con él, ni que te deshagas de su regalo. No soy esa clase de persona. Solo me preguntaste que me pasaba-

-pero Loan también me abraza y me da regalos y no te molesta-
-Aby, no lo tomes a mal, pero con Loan no he visto que te hayas besado-

Tomé su mano y lo mire con una sonrisa.
-¿estas celoso?-
-no sé si la palabra es celoso. Pero, mi amor, coqueteaste con ese chico y lo besaste-

-cuando no estaba contigo-
-exactamente, me molesta, pero no dejes de hablarte con él por mi. Por más que me moleste y el busque que eso pase, confío ciegamente en ti, solo me molesta.-

Tomé su mano y le di un pequeño beso, el comenzó a acariciar mi rostro con sus dedos suavemente.

-lo entiendo y gracias por ser así-
-no hay nada que agradecer. Solo quiero que sepas que te amo y que voy a hacer lo posible para que estés cómoda conmigo.-
-yo también te amo-

Se acercó a mí y besó mi frente.

-Melody está en una cita con tu amigo David en el cine. ¿Qué te parece si vamos a mi casa y te compenso?-
- eso es extorsión, así me dan ganas de ponerme celoso más seguido para que me los saques-

Me reí: -ves que si estabas celoso-
-bueno, quizás solo un poco-

Tomamos nuestras pertenencias y fuimos a casa. Tan pronto como llegamos trabé la puerta  de mi habitación y nos comimos con pasión.

Recostados exaustos en la cama desnudos, con mi cabeza en su pecho recordé algo.

-Martín, nos olvidamos de Pía-

Soltamos risas y  luego de seguir hablando nos quedamos dormidos.

La EspecialDonde viven las historias. Descúbrelo ahora