Hola soy Tamira ... a mis 15 años comencé a crecer rápidamente por un secuestro extorsivo que me llevaría aun mundo desconocido... donde todas las emociones juntas abarcarían en mi cuerpo, mente y corazón.
Hace ya varios días que no he vuelto a ver a Felix y se que es por el acercamiento que hemos tenido. Incluso las ganas inmensa de provar sus labios siguen estando.
-¡Niña tonta, èl es un maldito narco y enzima te quiere matar o eso creo!-
Mis pensamientos se borran cuando la señora Cata entra con muchas bolsas de compras en sus manos y me sorprendo aun mas cuando dos hombres mas, la ayudan con mucha mas cantidad de bolsas.
Mi sonrisa debe de ser amplia porque hasta los matones me sonrìen.
-¡Tengo 15 años, y no puedo desimular esta pequeña felicidad!-
Los tres personajes se van y yo me abalanzo sobre las bolsas. Pero mi sonrisa se borra cuando me doy cuenta que la ropa es como para una niña de 12 años...
-¡que rayos pensaba el que me compro esto !
Alzo los hombros buscando algo para cocer. Y de repente un recuerdo llega sobre mi mamà mientras me enseñaba a cocer..
Ella es diseñadora y tiene su propia marca de ropas. Y siempre que podia la ayudaba a diseñar. Pasábamos días enteras juntas.
-¡La extraño tanto!-
Sin mas busco algunas agujas e hilos para comenzar mi grandes diseños improvisados.
Cuando estoy por terminar la puerta se abre entrando Diego algo serio.
Tamira: (sorprendida me levanto de la cama y dejo la costura de lado) -¡Hola!-(digo timida y preocupada a la vez)
Diego: (tose algo nervioso al darse cuenta que llevo un mini short y una blusa que solo tapa medio torso) -¡Preparate para bajar!-
Una sonrisa de felicidad sale de mi boca y no se porque, le doy un beso en la megilla. Este queda totalmente helado y yo sorprendida por tan estúpida reaccion.
Diego: (niega seriamente)-¡ tienes 10 segundo para cambiarte!-
Sin mas cierra la puerta y yo me cambio poniendome un corcet verde militar junto un pantalón de cuerina...
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Luego dejo mi pelo lacio suelto y solo me pinto los labios de un rosa bebé.
La puerta se abre, y noto a un hombre enojado del otro lado.
-¡Tan bipolares son !-
Diego (se acerca a mi y yo solo alzo una ceja) -¡ niña... Tardaste mucho!-